El gobierno del presidente Javier Milei declaró como organizaciones terroristas a cinco grupos criminales y guerrilleros de México, Ecuador y Colombia: el Cártel de Sinaloa, La Nueva Familia Michoacana, Los Tiguerones, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN). La decisión fue anunciada el miércoles 21 de octubre por la Oficina del Presidente mediante un comunicado oficial y contempla su incorporación al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET). Según el comunicado, fue adoptada en coordinación entre la Cancillería, el Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia de Estado.
La medida se formalizó en el Boletín Oficial el jueves 22 de octubre mediante la Resolución Conjunta 5/2026, firmada por la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, y el canciller Pablo Quirno. La norma declara reunidos los requisitos del decreto 918/12 para la inscripción de las organizaciones en el RePET y da intervención al Ministerio de Justicia a esos fines. Según la resolución, informes de carácter reservado concluyen que las organizaciones representan “una amenaza externa real o potencial a la seguridad nacional”. El texto incluye a Los Tiguerones junto con sus facciones Los Fénix y Los Igualitos, y comprende, en el caso de las FARC-EP, al Estado Mayor Central, incluidos sus bloques y frentes.
El comunicado describe al Cártel de Sinaloa como una organización criminal transnacional dedicada al narcotráfico, el contrabando y los secuestros extorsivos, ya designada como terrorista por varios países, entre ellos Estados Unidos. A La Nueva Familia Michoacana la define como especializada en el tráfico internacional de drogas y la minería ilegal, y a Los Tiguerones, como un cártel de origen ecuatoriano dedicado al narcotráfico y el sicariato que se dividió de Los Choneros en 2020 junto con Los Chone Killers, agrupación que Argentina designó como terrorista en agosto de este año. Sobre las FARC-EP y el ELN, afirma que su capacidad operativa y su expansión regional configuran un riesgo “que trasciende la criminalidad estrictamente doméstica colombiana y compromete la seguridad nacional argentina”. El presidente Javier Milei, agrega el texto, “reafirma el compromiso indeclinable con la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado transnacional”. El comunicado, sin embargo, no detalla medidas operativas adicionales ni investigaciones específicas sobre la actividad de estos grupos en el país.

