El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, informó el lunes 19 de octubre que el gobierno boliviano investiga una serie de amenazas contra la familia del presidente, Rodrigo Paz, presuntamente relacionadas con las acciones emprendidas contra organizaciones criminales, por lo que se formalizaron denuncias ante el Ministerio Público.
Al respecto, el mismo lunes, Paz declaró que sus familiares enfrentan riesgos por las decisiones adoptadas contra el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset y otras estructuras criminales como el Primer Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho, organizaciones brasileñas con presencia en Bolivia. Además, advirtió sobre las presiones que enfrentan los operadores de justicia, particularmente los jueces que trabajan en regiones fronterizas, donde las amenazas de grupos armados pueden condicionar sus decisiones.
Estas declaraciones constituyen la tercera ocasión durante este mes en la que Paz se refiere públicamente a advertencias contra su persona o su entorno familiar. El miércoles 7 de octubre señaló que varios parlamentarios recibían amenazas de muerte y agregó que él también enfrentaba intimidaciones de manera cotidiana; en tanto que el domingo 11 de octubre, durante un acto conmemorativo en Cobija, Pando, relató que le recomendaron no viajar a esa ciudad por representar un riesgo para su vida.

