El encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Uruguay, Chris Andino, presentó el miércoles 21 de octubre un programa bilateral de cooperación en seguridad para combatir el narcotráfico y el crimen organizado. El primer año cuenta con un fondo de 6,5 millones de dólares y el financiamiento está previsto por cinco años. Washington deja de asignar esos fondos de forma regional y abre una ventanilla específica para Uruguay, lo que Andino describió como un “relanzamiento” de la cooperación. El convenio es el primero de carácter bilateral en seguridad pública entre ambos países y está financiado por la Oficina de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado.
Una delegación de alrededor de 10 agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA), el Buró Federal de Investigaciones (FBI), Homeland Security Investigations, el Servicio Secreto y el Servicio de Seguridad Diplomática llegó a Montevideo en la llamada “semana de la aplicación de la ley”. Los agentes mantuvieron reuniones con el Ministerio del Interior y la cúpula policial, y prevén reunirse con la Prefectura Nacional Naval, la Fiscalía General de la Nación y la Dirección Nacional de Aduanas para conocer las necesidades de cada organismo y diseñar una hoja de ruta. Andino se reunió con el ministro del Interior, Carlos Negro, y con la cúpula policial para comenzar a delinear qué proyectos priorizar. Según Andino, los dos desafíos principales son el uso del puerto y las fronteras por parte de organizaciones criminales para exportar drogas, y el lavado de dinero mediante el sistema financiero o la compra de bienes.
El diseño del programa contempla el análisis jurídico de posibles cambios normativos, el desarrollo de investigaciones y el fortalecimiento del intercambio de información e inteligencia. Andino propuso reemplazar los contactos informales por sistemas tecnológicos integrados que funcionen casi en tiempo real, y espacios, físicos o virtuales, donde el Ministerio del Interior, la Armada Nacional, el Ejército y la Dirección Nacional de Aduanas crucen sus bases de datos. Señaló al Primer Comando Capital (PCC) como la principal amenaza regional, aunque las autoridades estadounidenses no tienen constancia de una base física ni de un liderazgo en Uruguay, y aclaró que el programa no se enfoca en un grupo concreto, porque “hoy es el PCC, mañana puede ser otra sigla”. Sobre la situación uruguaya, dijo que la violencia “todavía no es generalizada”.

