El denominado Pacto Histórico, la coalición de gobierno, avanza en su transformación hacia un partido único de izquierda. Esta iniciativa, promovida directamente por el presidente Gustavo Petro, busca consolidar un frente político cohesionado de cara a las elecciones legislativas y presidenciales de 2026, así como fortalecer a la izquierda optimizando sus estrategias electorales en un contexto político polarizado. Las próximas elecciones servirían para medir el potencial de esta transformación.
Diversos grupos de izquierda ya oficializaron el inicio del proceso para unificar sus estructuras bajo un único partido. El presidente Petro expresó su deseo de inscribirse en el nuevo partido, una vez formado. El Pacto Histórico ya anunció que implementará listas cerradas y consultas internas, un modelo que busca garantizar mayor disciplina y representación de sus integrantes en el Congreso.
No obstante, una reciente encuesta de Invamer indica que el 60% de los colombianos desaprueba la gestión del presidente Petro, lo que plantea un reto para consolidar el respaldo popular a sus reformas y al futuro partido. Se critica al gobierno sobre todo por su manejo de la economía y por los conflictos institucionales que ha atravesado. El éxito de esta estrategia del Pacto Histórico dependerá de la capacidad que tenga el gobierno para recuperar la confianza ciudadana, superar las divisiones internas e impulsar las reformas centrales de su agenda, traduciéndolas en beneficios tangibles para la población en el corto plazo.
En otro frente, Petro instó al Pacto Histórico a llevar ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el caso del alcalde de Duitama, César Figueroa, quien fue destituido por el Consejo de Estado. El presidente argumentó que ello representa una violación de derechos. Su llamado también busca internacionalizar el problema de las supuestas irregularidades en decisiones judiciales que afectan a aliados de la coalición gobernante.

