El aumento de precios de los alimentos se volvió central entre las preocupaciones del gobierno. La reunión ministerial programada para el viernes 24 de enero se enfocará en discutir el impacto de este aumento sobre el costo de vida y sus efectos para las familias brasileñas. Según las mediciones gubernamentales, este es uno de los factores que han perjudicado la valoración popular de la gestión de Lula da Silva.
“Cada ministro sabe que la comida es cara. Es nuestra tarea garantizar que los alimentos lleguen a las mesas del pueblo brasileño en condiciones compatibles con el salario que gana”, destacó Lula da Silva. El mandatario enfatizó que, luego de un año dedicado a la reconstrucción del país, la prioridad ahora es trabajar en la reducción del precio de los alimentos. Según análisis presentados por el Ministerio de Finanzas, factores como los fenómenos meteorológicos extremos y la apreciación de la moneda estadounidense contribuyeron al alza de precios de los alimentos. El gobierno apuesta por el Plan Safra 2025 como una de las principales herramientas para aumentar la oferta de alimentos y reducir los precios.

