En los últimos días, la política venezolana ha estado marcada por enfrentamientos verbales y estratégicos entre figuras clave del oficialismo y la oposición, reflejando la persistente polarización del país. María Corina Machado, una de las principales líderes de la oposición, renovó su llamado a las fuerzas armadas venezolanas para que se alejen del presidente Nicolás Maduro, a quien tildó de dictador. Durante un acto público, Machado enfatizó que “las armas de la nación son para defender a la nación” y pidió a los militares que actúen en defensa de la soberanía y los intereses del pueblo.
En paralelo, Machado destacó la importancia de la lucha por la libertad en Venezuela al conmemorarse el 67 aniversario del derrocamiento de Marcos Pérez Jiménez, un evento histórico que, según ella, simboliza el poder del pueblo organizado frente a la opresión. Además, reiteró que no se deben legitimar futuros procesos electorales hasta que se reconozcan los resultados de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, en las que, según la oposición, Edmundo González Urrutia fue el legítimo vencedor. “Las elecciones fueron el 28 de julio. Ese día el pueblo eligió. El resultado debe y va a ser respetado”, aseguró Machado.
En el ámbito internacional, la causa opositora recibió un importante respaldo del nuevo secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. En una reunión virtual con Machado y González Urrutia, Rubio expresó su compromiso con la transición democrática en Venezuela, afirmando que es clave para la estabilidad regional. Por otra parte, el Parlamento Europeo condenó firmemente la reciente toma de posesión de Nicolás Maduro, calificándola como ilegítima, lo que fue recibido por Machado como una señal de solidaridad y firmeza por parte de la comunidad internacional.
Mientras tanto, desde el oficialismo, Diosdado Cabello, una de las figuras más influyentes del chavismo, afirmó que líderes opositores como Leopoldo López y Juan Guaidó forman parte de una red de tráfico de personas hacia Estados Unidos, señalando que “los coyotes que hacen política tienen oficinas escondidas detrás de ONGs”. Además, denunció que mercenarios capturados recientemente en Venezuela están vinculados con la organización criminal conocida como El Tren de Aragua y que sus actos son apoyados por grupos opositores, incluyendo a María Corina Machado.
En un giro adicional, medios internacionales reportaron la posible implicación de Cabello en el asesinato de Ronald Ojeda en Chile, un caso que ha generado controversia y podría llevar a la intervención de la Corte Penal Internacional si se confirman estas acusaciones. Cabello respondió con contraataques y también acusó al expresidente colombiano Álvaro Uribe de proteger en Colombia a grupos violentos vinculados con figuras de la oposición venezolana.

