El día lunes 27 de enero las acciones de las grandes compañías tecnológicas estadounidenses tuvieron una caída histórica debido al lanzamiento de DeepSeek V-2, un modelo de inteligencia artificial (IA) de origen chino que rompió el récord de descargas durante varios días.
Por ejemplo, la compañía Nvidia tuvo una caída del 17%, perdiendo cerca de 600 mil millones de dólares en un día. La noticia sacudió a otras empresas, en especial a OpenIA. El propio Trump, luego de haber leído sobre DeepSeek, declaró en conferencia de prensa que “es una llamada de atención para nuestras industrias, para centrarnos en competir para ganar”. Cabe mencionar que este modelo de DeepSeek se lanzó a pocos días después de que el nuevo gobierno estadounidense anunciara el proyecto Stargate, liderado por una nueva asociación entre Oracle, SoftBank y OpenIA con una inversión estimada de 500 millones de dólares en los próximos cuatro años.
El CEO y fundador de DeepSeek, Liang Wenfeng proviene del mundo de las finanzas, es dueño del fondo de cobertura china High-Flyer y, según se ha dicho, adquirió chips de Nvidia antes de las restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos en 2017, las cuales se han mantenido e incrementado a través de los años y durante distintas gestiones. El lunes 21 de enero, junto al primer ministro de China, Li Qiang, este CEO participó en un simposio que agrupó a parte del sector industrial chino vinculado a tecnología e inteligencia artificial.
Para entrenar a DeepSeek solo fueron necesarios 6 millones de dólares, un 10% de lo que se ha invertido en los modelos occidentales. Esta es una de las razones de su impacto en el mercado, que posiciona a China como un gran competidor comercial en el desarrollo de inteligencia artificial. Además, DeepSeek requiere menor poder de cómputo, es gratuito y tiene un código abierto, de modo que otros desarrolladores del mundo pueden ver y mejorar su funcionamiento. En la misma línea, la empresa china Alibaba también lanzó una nueva versión de su modelo de inteligencia artificial, llamado Qwen 2.5, que podría superar tanto a sus competidores occidentales como al nuevo modelo DeepSeek.
En consonancia con su política de relocalización de empresas para favorecer la producción nacional, el presidente Trump declaró que podría poner aranceles a la importación de chips con el objetivo de que se fabriquen en Estados Unidos. Esto afectaría gravemente a la empresa Taiwan Semiconductor Manufacturing Company Limited (TSMC), principal fabricante de semiconductores en el mundo y eslabón fundamental en la cadena de suministro global de estos insumos tecnológicos. La empresa no emitió declaraciones, pero el gobierno de Taiwán anunció que evaluaría la posibilidad de darle un apoyo al sector industrial en caso de haber nuevos aranceles.

