El presidente Gustavo Petro realizó una gira por Emiratos Árabes Unidos y Qatar, donde participó en la Cumbre Mundial de Gobiernos 2025 en Dubái. Durante su intervención, abordó la necesidad de regular el desarrollo de la inteligencia artificial para mitigar sus riesgos y su impacto en la crisis climática. Advirtió que sin una regulación adecuada, la IA podría profundizar desigualdades y afectar el empleo, al tiempo que destacó su potencial como herramienta para el desarrollo sostenible si se maneja con responsabilidad.
Con una agenda enfocada en la transición energética y el desarrollo de ciudades sustentables, el gobierno colombiano anunció una alianza con G42, el grupo tecnológico líder en inteligencia artificial de Emiratos Árabes Unidos. Como resultado de este acuerdo, se desarrollarán tres data centers en Santa Marta, un proyecto clave para la modernización digital del país. Además, se avanzará en la creación de una nube soberana que permitirá a Colombia fortalecer la seguridad y almacenamiento de datos estratégicos, junto con un ambicioso modelo de inteligencia artificial con aplicaciones en educación, salud y productividad. El presidente Petro también destacó que esta cooperación generará oportunidades de estudio para jóvenes colombianos en el ámbito tecnológico.
En Qatar, el mandatario tuvo una reunión con el emir Tamim bin Hamad Al Thani en la que se oficializó la apertura de una nueva ruta aérea directa entre Doha y Bogotá, operada por Qatar Airways y prevista para iniciar operaciones en junio. Este acuerdo busca fortalecer el turismo y el comercio bilateral, en línea con el interés del gobierno colombiano por diversificar sus relaciones económicas en la región. Adicionalmente, se discutieron proyectos de cooperación en el acceso a agua potable en Magdalena y el desarrollo de iniciativas educativas en La Guajira.
Durante su encuentro con el emir de Qatar, Petro también realizó una solicitud de mediación en el conflicto de Medio Oriente. En particular, pidió la intervención de Qatar para lograr la liberación de Luis Díaz Cuevas, un ciudadano colombo-israelí secuestrado por el grupo Hamás en la Franja de Gaza. Según fuentes oficiales, el gobierno de Qatar, que ha sido un actor clave en negociaciones humanitarias en la región, se mostró receptivo a la petición y manifestó su disposición a contribuir en la búsqueda de soluciones humanitarias.
La gira no estuvo exenta de críticas: la oposición colombiana cuestionó la frecuencia y los costos de los viajes internacionales del presidente, sugiriendo la necesidad de regular estas salidas para evitar excesos en el gasto público. También generó controversia la presencia en la delegación presidencial de Carlos Amaya, exgobernador de Boyacá, lo que suscitó interrogantes sobre su papel en la comitiva.
Mientras Petro desarrollaba su agenda en el extranjero, en Colombia se desató una crisis política con la solicitud de renuncia protocolaria a todos los ministros, lo que evidenció tensiones internas en su gabinete. Esto se produjo tras una tensa reunión del Consejo de Ministros transmitida en vivo, donde el presidente expresó su inconformidad con el desempeño de su equipo de gobierno.

