El presidente Gustavo Petro sostuvo que la caída “drástica” de las exportaciones de petróleo y carbón abre oportunidades para sectores tradicionalmente rezagados como la agricultura, la industria no petroquímica y el turismo, al tiempo que destacó que el DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística de Colombia) reporta un crecimiento agrario de más del 8% anual y aumentos de dos dígitos en el rubro turístico, mientras la ocupación laboral en actividades extractivas se reduce drásticamente. Petro apuntó que esta reconversión productiva se vio frenada por la decisión del Banco de la República de modificar las tasas de interés para “frenar el crecimiento económico por razones políticas”, lo cual, a su juicio, detuvo el desarrollo de la economía popular productiva.
En los mercados internacionales de crudo, el petróleo Brent tocó sus niveles más bajos en tres semanas, registrando caídas por debajo de los 60 dólares por barril antes de cerrar alrededor de 61,13, una volatilidad atribuida al anuncio de la OPEP+ de aumentar la producción en 411 mil barriles diarios en mayo y a señales de que Arabia Saudita estaría preparada para sostener un periodo prolongado de precios deprimidos. El West Texas Intermediate (WTI) también retrocedió un 4,2%, reflejando temores de un superávit significativo si otros productores, como Canadá y Guyana, elevan su oferta de forma paralela.
Por otro lado, las exportaciones de café de Colombia mostraron una reactivación notable al crecer un 20,1% durante el primer trimestre de 2025, con un envío de 3,59 millones de sacos de 60 kg, que se tradujo en ingresos por mil 315 millones de dólares, un alza de 64,5% comparado con el mismo período de 2024, impulsada por mejores precios y mayores volúmenes. Estados Unidos se mantuvo como principal destino con 1,44 millones de sacos (+30,7%), mientras que mercados como Alemania (+76,3%), Canadá (+19,6%) y Bélgica (+15,4%) también mostraron incrementos significativos; los puertos de Buenaventura, Cartagena y Santa Marta concentraron los mayores crecimientos, con aumentos de 20,2%, 32% y 7% respectivamente.
Un estudio de Fedesarrollo estima que, de concretarse iniciativas para superar barreras logísticas, regulatorias y de acceso a financiamiento, el valor agregado de las exportaciones nacionales podría crecer un 23% hacia 2029 respecto a 2024, frente a un aumento de sólo 16,9% si no se aprovecha el mercado liberado en EE. UU.; en el mediano plazo, se proyecta un alza de 8,3% en exportaciones a ese país y de 3,1% en la balanza total, mientras que a largo plazo podrían sumar un 10,2% adicional, gracias al impulso de bienes como café, banano, flores y maquinaria, siempre que se invierta en infraestructura portuaria, optimización logística, fortalecimiento de cadenas productivas, asistencia técnica y líneas de crédito orientadas a la internacionalización.

