Colombia y Venezuela se encuentran en una fase de reactivación coordinada de su relación bilateral, con una agenda que combina cumbres presidenciales, diálogo político y un esfuerzo técnico para reordenar el comercio fronterizo. Tras la cancelación de una cita de la Comisión de Vecindad Binacional prevista para el 13 de marzo, por motivos de seguridad que el gobierno venezolano atribuyó a la ausencia de garantías suficientes para la presidenta Delcy Rodríguez, los equipos de ambos países están preparando un nuevo encuentro para la tercera semana de abril en Maracaibo, donde se espera que vuelvan a reunirse los presidentes Gustavo Petro y Delcy Rodríguez y se reanuden los mecanismos de cooperación en temas energéticos, de hidrocarburos, educación, cultura y seguridad.
En paralelo, en el plano económico, las ministras de Comercio Diana Marcela Morales (Colombia) y Coromoto Godoy (Venezuela) encabezaron en Caracas la instalación de la Comisión de Seguimiento del Acuerdo de Alcance Parcial, un espacio técnico pensado para ordenar y facilitar el comercio bilateral, especialmente en la compleja zona fronteriza.
A la vez, la presidenta Delcy Rodríguez recibió en Caracas a una delegación del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, lo que indica un intento de mantener corredores diplomáticos abiertos con el bloque occidental mientras ajusta su política hacia el vecino del sur. En conjunto, el telón de fondo muestra a Colombia y Venezuela gestando un relanzamiento de su vecindad, con un andamiaje que mezcla el diálogo con Estados Unidos y una hoja de ruta económica que aspira a convertir la frontera en un corredor de comercio más fluido y menos dependiente de la informalidad.

