El martes 23 de septiembre, Dimitri Vorbe, uno de los empresarios más poderosos de Haití y miembro de una prominente familia vinculada al sector energético y la política del país, fue arrestado en Florida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). Las autoridades estadounidenses lo acusan de mantener relaciones con pandillas consideradas “organizaciones criminales terroristas” y de contribuir a la desestabilización de Haití. Vorbe se encuentra actualmente bajo custodia en el Centro de Detención Krome, en Miami, a la espera de un proceso de deportación.
ICE señaló que la detención de Vorbe se produjo por violaciones a la Ley de Inmigración y Nacionalidad. El comunicado indica que el empresario habría participado en campañas de violencia y apoyo a grupos criminales que intensificaron la crisis en Haití. Esta detención se suma a sanciones recientes impuestas por Washington a exfuncionarios haitianos ligados a la familia Vorbe por corrupción durante sus gestiones gubernamentales.
Vorbe dirigió la Sociedad General de Energía (SOGENER), una de las principales proveedoras privadas de electricidad en Haití, y su familia también obtuvo contratos millonarios de infraestructura con el Estado. El arresto de Vorbe coincide con la discusión internacional sobre la crisis haitiana en la Asamblea General de la ONU.

