El arzobispo de Miami, Thomas Wenski, principal líder católico de la región, condenó el nuevo centro de detención para inmigrantes ubicado en los Everglades de Florida, conocido como “Alligator Alcatraz”. En su mensaje, el arzobispo calificó la instalación y las tácticas utilizadas como “alarmantes”, “impropias de funcionarios públicos” y “corrosivas del bien común”.
La instalación, ubicada en una pista de aterrizaje abandonada cerca de la Reserva Nacional Big Cypress, fue confiscada por la administración del gobernador Ron DeSantis al condado de Miami-Dade mediante el uso de poderes de emergencia. Rodeada de tierras pantanosas, la ubicación ha sido objeto de comentarios sarcásticos por parte de algunos funcionarios, quienes han sugerido que los caimanes y pitones que habitan en la zona actúan como una “seguridad natural” para “evitar fugas”.
Wenski criticó duramente esta retórica, afirmando que es “intencionalmente provocadora” y profundamente inapropiada. Además, expresó su preocupación por las condiciones de vida en el centro.
Un artículo del Miami Herald recientemente dio a conocer testimonios de familiares de personas detenidas, describiendo condiciones insalubres, plagas y temperaturas extremas. Aunque el estado niega la veracidad de estos relatos, grupos de defensa y legisladores demócratas han expresado su preocupación y han solicitado acceso sin restricciones al lugar.
El gobernador De Santis, quien es católico, ha defendido el centro como una medida necesaria para mejorar la capacidad federal de deportar a inmigrantes indocumentados. En su declaración, el arzobispo Wenski reiteró la postura histórica de los obispos católicos de Estados Unidos a favor de una reforma integral del sistema migratorio del país. “Los inmigrantes son, en su mayoría, trabajadores honestos que buscan construir un futuro prometedor para sí mismos y sus familias”, afirmó. Además destacó que sería “más financieramente sensato” ampliar las vías legales para que los inmigrantes no criminales puedan obtener un estatus permanente, en lugar de gastar miles de millones en deportaciones que afectan a personas que ya contribuyen al bienestar del país.
Lectura recomendada: «Declaración del arzobispo Thomas Wenski sobre la aplicación de la ley de inmigración».

