El petróleo volvió a subir el jueves 8 de octubre y reavivó las preocupaciones sobre la inflación y el costo de la energía en Estados Unidos. El Brent cerró en 104,28 dólares por barril, con un alza del 4,1%, mientras que el West Texas Intermediate terminó en 91,49 dólares, un 3,6% más. El aumento estuvo impulsado por una nueva escalada de las tensiones en torno al estrecho de Ormuz. Entre el lunes 28 de septiembre y el lunes 5 de octubre se registraron al menos 12 ataques, intentos de ataque o episodios de hostigamiento contra buques, mientras que el tráfico marítimo por la zona cayó a su nivel más bajo desde julio. A ese escenario se sumaron las interrupciones provocadas por el huracán Isaías en el golfo de México, que obligaron a suspender cerca de 1,3 millones de barriles diarios de producción estadounidense.
El encarecimiento del crudo coincidió, además, con una semana de fuerte presión sobre la deuda estadounidense. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años alcanzó el 5,36%, su nivel más alto en 24 años, en un contexto en el que los inversores exigen mayores retornos para financiar al gobierno federal. El Tesoro tenía previstas colocaciones por 119 mil millones de dólares en títulos a tres y 10 años, así como en bonos a 30 años. Aunque el nivel de las tasas generó inquietud, las subastas de esta semana mostraron una demanda firme: los compradores indirectos, una categoría que incluye a bancos centrales e inversores extranjeros, adquirieron el 72,3% de la emisión de bonos a 30 años.
La combinación de petróleo caro y rendimientos elevados también complicó el panorama para la Reserva Federal. El gobernador Christopher Waller sostuvo que probablemente sean necesarias nuevas subas de tasas para llevar la inflación nuevamente al objetivo del 2%, aunque dejó abierta la posibilidad de una pausa en octubre. Wall Street acusó el impacto: el S&P 500 cayó un 0,47% y el Nasdaq, un 1,25%, mientras que el Dow Jones avanzó apenas un 0,1%. Las tasas altas presionan especialmente a las acciones tecnológicas y encarecen, al mismo tiempo, el crédito para hogares y empresas.
La combinación de crudo más caro, tasas elevadas y una Reserva Federal que mantiene abierta la posibilidad de nuevos aumentos complica el panorama económico que ya pesaba sobre el gobierno de Donald Trump. En el sondeo de Reuters/Ipsos de esta misma semana, el costo de vida apareció como la principal preocupación de los votantes, a menos de un mes de las elecciones legislativas.

