El ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela Iván Gil, respondió a la fiscal general de Estados Unidos, Pan Bondi luego de que anunciara el 7 de agosto una recompensa de 50 millones de dólares por información que permita detener al presidente de Venezuela Nicolás Maduro por sus supuestos vínculos con el narcotráfico. La fiscal calificó al primer mandatario como uno de los mayores narcotraficantes del mundo vinculado a carteles internacionales como el de Sinaloa y el Cartel del Sol.
Así mismo, Bondi anunció el miércoles 13 de agosto la incautación de más de 700 millones de dólares de activos supuestamente vinculados a Maduro, así como dos aviones y vehículos. Esta acusación no es nueva, proviene de 2020 durante la primera presidencia de Donald Trump, en donde se acusó al jefe de Estado venezolano de estar vinculado al narcotráfico y el terrorismo.
El gobierno venezolano ha rechazado tales acusaciones calificándolas como una violación flagrante del derecho internacional y la soberanía nacional. El ministro Gil denuncia irregularidades y manipulación de supuestas pruebas, como por ejemplo el hecho de adjudicar los aviones secuestrados por Estados Unidos como pertenecientes a Maduro, siendo que son aviones de propiedad del Estado venezolano. Para el ministro lo que realmente se busca es criminalizar a la revolución bolivariana y poder saquear sus recursos, especialmente el petróleo.


