El expresidente paraguayo Horacio Cartes volvió al centro de la escena política tras el anuncio del levantamiento de las sanciones financieras que pesaban en su contra por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. La medida, confirmada el lunes, fue interpretada como un gesto del nuevo gobierno de Donald Trump hacia Santiago Peña, con quien comparte afinidad ideológica y vínculos estrechos desde la Asociación Nacional Republicana (ANR).
Las sanciones, impuestas en 2023 bajo la administración de Joe Biden, respondían a acusaciones de “corrupción desmedida” y alcanzaban a varias de las empresas del exmandatario, entre ellas Tabacos USA Inc. y Frigorífico Chajha SAE. Su exclusión de la lista de “Nacionales Especialmente Designados” implica el fin de las restricciones financieras, aunque la prohibición de visado a EE.UU. sigue sin resolución. Según el Departamento de Estado, las sanciones “ya no resultaban necesarias para incentivar cambios de comportamiento”.
Cartes celebró la decisión agradeciendo “al gobierno de los Estados Unidos, liderado por el señor presidente Donald Trump, por actuar con objetividad y sentido de justicia”, y aseguró que “hoy mi nombre ha sido limpiado”. Su abogado, Pedro Ovelar, sostuvo que “se ha demostrado la trazabilidad de su vida pública y comercial” y que las acusaciones fueron “totalmente desestimadas”.
Tres días después, el también presidente del Partido Colorado reapareció en la Junta de Gobierno durante un homenaje al exvicepresidente Luis María Argaña. Allí llamó a “dejar de lado las banderías políticas” y priorizar la unidad de la ANR de cara a las elecciones municipales de 2026. “Las soluciones tienen que salir de nuestra Asociación Nacional Republicana”, afirmó, en un mensaje que consolidó su retorno pleno a la vida política paraguaya.

