Los incendios forestales en Chile, concentrados en las regiones de Bio Bío y Ñuble, han causado al menos 21 muertos —11 identificados por ADN y huellas dactilares—, más de 20 mil damnificados, 817 viviendas destruidas y 40 mil hectáreas calcinadas. El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, reportó una nueva víctima en Lirquén (Bio Bío) y detalló que persisten 21 focos activos de combate, como Perales en Ránquil y Monte Negro en Quillón, con 93 aeronaves y 130 toneladas de ayuda desplegadas.
Más de tres mil bomberos de varias regiones combaten las llamas, aunque el presidente de la Junta Nacional de Bomberos, Juan Carlos Field, advirtió que los incendios no están controlados al 100% y dependen de las condiciones meteorológicas; describió la tragedia en Lirquén como la peor en sus 40 años de experiencia. El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) mantiene alerta roja en Bio Bío, Ñuble y La Araucanía, con 544 personas en 14 albergues operativos.
El presidente Gabriel Boric aterrizó en una de las zonas más afectadas por los devastadores incendios forestales en Chile, donde fue recibido con una reacción espontánea y emotiva de la gente que lo sorprendió, generando una escena que se volvió viral en redes sociales.
La Fiscalía de Chile anunció la detención del principal sospechoso de provocar los incendios. Se trata de un chileno de 39 años con antecedentes por lesiones graves e infracciones a la ley de propiedad industrial, quien será formalizado este viernes; en total suman cuatro los detenidos en los últimos días —uno ya liberado—, mientras las autoridades investigan acciones intencionales agravadas por vientos y altas temperaturas estivales.

