El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la inflación de marzo alcanzó el 3,7%, acumulando un 55,9% interanual. Este dato marcó una aceleración respecto a febrero y superó las previsiones de las consultoras privadas, que estimaban un incremento menor. Los rubros más afectados fueron educación, con un aumento del 21,6% por el inicio del ciclo lectivo, y alimentos y bebidas no alcohólicas, que subieron un 5,9%. Este salto inflacionario se produjo en un contexto de incertidumbre económica y presión sobre los precios regulados.
Por otro lado, el miércoles 9 de abril el Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció que había alcanzado un acuerdo técnico con Argentina para un préstamo de 20 mil millones de dólares bajo el Servicio Ampliado del FMI (SAF). Este programa de 48 meses tiene como objetivo consolidar la estabilidad macroeconómica, fortalecer las reservas internacionales y fomentar un crecimiento sostenible. El acuerdo incluye metas estrictas como mantener el déficit cero y reestructurar compromisos financieros sin incrementar la deuda bruta. Sin embargo, economistas advierten sobre el impacto de las condiciones del pacto en la economía a largo plazo.
A pesar del acuerdo con el FMI, persisten dudas sobre la capacidad del gobierno para contener la inflación y estabilizar el tipo de cambio. Analistas señalan que la inflación núcleo sigue elevada y que los ajustes cambiarios previstos podrían generar mayor presión sobre los precios internos. El gobierno enfrenta el desafío de equilibrar las reformas estructurales exigidas por el FMI con la necesidad de evitar una crisis social derivada del aumento sostenido en los costos básicos.

