A pocos días de una nueva sesión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la crisis haitiana, el presidente de Kenia, William Ruto, hizo público el envío de una carta dirigida al presidente del Consejo y al secretario general de la ONU, en la que denunció el incumplimiento generalizado de los compromisos asumidos por la comunidad internacional, lo que —aseguró— pone en riesgo la continuidad del despliegue policial liderado por su país.
Según el mandatario, menos del 40% del personal prometido ha sido efectivamente movilizado y solo se ha transferido el 11% de los fondos requeridos para el primer año de operaciones: 68 millones de dólares de un total estimado en 600 millones. Ruto también señaló que acuerdos logísticos clave están próximos a expirar, y que, sin una dirección clara por parte del Consejo de Seguridad, Kenia se verá obligada a “revisar su compromiso”.
El despliegue de tropas kenianas, que fue aprobado formalmente por la ONU, ha enfrentado también el rechazo de organizaciones sociales haitianas, entre ellas los signatarios del Acuerdo de Montana. Estos grupos denuncian que la intervención responde más a intereses geopolíticos que a una verdadera solución para la crisis, llamando a respetar la autodeterminación del pueblo haitiano.
Mientras tanto, la situación en Haití continúa deteriorándose. Grupos criminales mantienen el control de amplias zonas de la capital, el número de personas desplazadas supera el millón y medio, y servicios esenciales como hospitales, escuelas y juzgados permanecen colapsados. Frente a este escenario, el próximo 30 de junio se realizará una nueva reunión del Consejo de Seguridad, convocada a pedido del presidente dominicano Luis Abinader.

