El pasado jueves 26 de junio, la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, anunció que su país había firmado acuerdos con Guatemala y Honduras para acoger a solicitantes de asilo de terceros países, ampliando así la política migratoria implementada durante el gobierno de Donald Trump. Según Noem, estos acuerdos permitirían a los migrantes recibir refugio en Guatemala y Honduras en lugar de ser admitidos en Estados Unidos, en línea con el principio de “tercer país seguro”.
Según Noem esta medida busca diversificar las opciones de protección internacional disponibles para los refugiados. Además, afirmó que las negociaciones llevaban meses y que las autoridades estadounidenses habían presionado a ambos países centroamericanos para formalizar los acuerdos.
Sin embargo, tan solo un día después, el viernes 27, el gobierno de Guatemala, presidido por Bernardo Arévalo, negó haber alcanzado un acuerdo con Washington para establecer un nuevo acuerdo de tercer país seguro con Estados Unidos. La Secretaría de Comunicación de la Presidencia aclaró que, durante la visita de Noem, solo se ratificaron compromisos ya existentes mediante un “Canje de Notas”, sin firmar nuevos tratados vinculantes. El presidente Arévalo reafirmó que “no se firmó absolutamente nada sobre temas migratorios” y que el país no se comprometió a otorgar refugio de forma generalizada a ciudadanos de terceros países.
Según el mandatario guatemalteco, el acuerdo vigente, alcanzado con el secretario de Estado Marco Rubio en febrero, contempla únicamente la recepción temporal de ciudadanos centroamericanos en tránsito hacia sus países de origen. A diferencia de un acuerdo de tercer país seguro, este mecanismo no implica que Guatemala asuma la responsabilidad de procesar solicitudes de asilo de extranjeros.
Además, Arévalo destacó que Guatemala sí está dispuesta a conceder asilo por razones humanitarias a personas perseguidas políticamente, como en el caso de ciudadanos nicaragüenses. En 2024, el país ya había acogido a 135 presos políticos nicaragüenses.
Durante la visita de Noem también se firmó un acuerdo de cooperación en materia de seguridad aeroportuaria, que permitirá a agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. colaborar en el aeropuerto de Ciudad de Guatemala para detectar “amenazas potenciales”, especialmente relacionadas con el terrorismo.
Finalmente, el presidente guatemalteco anunció el desarrollo de un plan nacional para asistir a menores migrantes guatemaltecos en proceso de deportación desde Estados Unidos, priorizando su reunificación familiar y acceso a programas sociales y educativos. La implementación de este plan estará a cargo del Procurador General de la Nación, Julio Saavedra.

