El presidente Daniel Noboa reveló haber mantenido diálogos por separado con los mandatarios electos de Colombia, Abelardo de la Espriella, y de Perú, Keiko Fujimori, con quienes alcanzó acuerdos preliminares en materia de seguridad fronteriza y de provisión de energía eléctrica y gas. “La presencia de ellos en la frontera va a ser crucial” para la seguridad interna de Ecuador, afirmó en entrevista con radio Centro, en referencia a su pedido de mayor despliegue militar colombiano y peruano en las zonas limítrofes. El mandatario recordó que a comienzos de año había desatado una guerra arancelaria contra Colombia para presionar en ese sentido al entonces presidente Gustavo Petro, “aunque sin una mayor respuesta” de su parte, hasta que la Comunidad Andina de Naciones intervino para que ambos países eliminaran los gravámenes cruzados.
En el plano energético, Noboa detalló un principio de entendimiento con De la Espriella para fijar una tarifa binacional que permita comprar y vender electricidad al mismo precio según las necesidades de cada país, con la posibilidad de que Ecuador reciba hasta 380 megavatios adicionales desde el sistema interconectado colombiano. Con Perú, el acuerdo prevé el suministro de gas natural para abaratar la generación eléctrica ecuatoriana.
Según la Policía ecuatoriana, la franja fronteriza con ambos países es un foco de inseguridad por la actividad de grupos de narcotráfico vinculados a cárteles internacionales que usan a Ecuador como plataforma de almacenamiento y exportación de droga hacia Estados Unidos y Europa; de acuerdo con datos de Naciones Unidas, el 80% de los narcóticos que llegan a suelo ecuatoriano proviene de Colombia y el resto de Perú. Ni De la Espriella ni Fujimori se pronunciaron públicamente sobre las conversaciones aludidas por Noboa, aunque durante su campaña la dirigente peruana había prometido el uso de drones y reconocimiento facial en la frontera con Ecuador para combatir el sicariato y la trata de personas.

