El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó el miércoles 17 de junio un informe de gestión a la Junta de Gobierno de su partido político, la Asociación Nacional Republicana -Partido Colorado (ANR). En el apartado “Geopolítica”, el mandatario señaló los aspectos principales de su política exterior y ofreció definiciones estratégicas sobre el posicionamiento que lleva adelante su gobierno ante la disputa geopolítica global.
De acuerdo a la visión gubernamental, “Paraguay ha dejado de ser un país de la periferia. […] Hoy es un jugador de clase mundial”. “Estamos en el epicentro de las relaciones diplomáticas”, aseguró.
Sentado a la derecha del titular del histórico Partido Colorado, el expresidente Horacio Cartes, Peña planteó que la política exterior de Paraguay es “de principios” y llamó a “honrar nuestra reputación ante nuestros aliados”. “Paraguay es amigo sobre todo cuando las cosas se ponen duras. No somos amigos por conveniencia: somos amigos por convicción y por valores”, agregó. Luego reivindicó la decisión de mudar la Embajada de Paraguay a Jerusalén —“la eterna capital”, según señaló— y planteó un “respaldo firme y leal” a Israel.
En relación a Estados Unidos, Peña expresó que su gobierno elevó “a su mejor momento” la relación. “Hoy es un socio de confianza en seguridad, defensa e inversiones, y un aliado que respalda al Paraguay en los foros del hemisferio. Y esa confianza tiene una consecuencia concreta: hoy el Paraguay se sienta a la mesa donde se discute el futuro del mundo. Fuimos invitados a iniciativas como el Consejo de la Paz y el Escudo de las Américas, donde se debaten la paz, la seguridad y los grandes desafíos de nuestro tiempo, temas que también definen el futuro de nuestro país”, añadió.
Además, señaló que “Taiwán es un aliado estratégico y una verdadera nación hermana” y mantuvo distancia de la República Popular China. “Algunos actores insisten en abrirnos a China continental (sic). Lo hacen por los motivos equivocados: por intereses mezquinos, por la expectativa de ventajas financieras y con desprecio por la soberanía nacional. El Paraguay no negocia sus principios ni su soberanía. Nuestra palabra vale”, expresó.
Sus declaraciones se realizaron, además, en el contexto de la visita a Asunción del viceministro de Relaciones Exteriores de Taiwán. China reclama a la isla como parte de su territorio, posición que mayoritariamente es reconocida a nivel global y también en el continente. Apenas doce países en el mundo reconocen al régimen de Taiwán y solo Paraguay en América del Sur.
El presidente consideró que “esta política de principios nos dio un posicionamiento clave en el mundo” y la vinculó con la ANR. “Nuestra geopolítica y nuestra proyección internacional son posibles gracias a la estabilidad que el Partido Colorado le da al Paraguay”. En un tiro por elevación a gobiernos anteriores, Peña afirmó: “Hemos abandonado la diplomacia tímida, temerosa y cobarde, por una que pone al Paraguay en el mapa del mundo”.

