La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, realizó una visita oficial a El Salvador entre el viernes 16 y el domingo 18 de octubre, acompañada por el ministro de Seguridad Pública, Gerald Campos; el ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas; y el director de Inteligencia, Pablo Martínez. Durante el viaje, la mandataria costarricense recorrió el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) y firmó un acuerdo de cooperación en materia de seguridad con el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, para fortalecer la lucha contra el crimen organizado transnacional. La visita se produjo dos días después de que Costa Rica inaugurara el Centro de Alta Contención de la Criminalidad Organizada (CACCO), una cárcel concebida bajo la influencia del modelo salvadoreño.
Durante su visita, Fernández recorrió el CECOT, ubicado en el departamento de San Vicente, acompañada por una delegación de alto nivel y autoridades salvadoreñas de Seguridad y Defensa. Posteriormente, la mandataria mantuvo una reunión con Bukele en la Casa Presidencial. Ambos ofrecieron una conferencia de prensa en la que Fernández elogió el modelo de seguridad salvadoreño y anunció que Costa Rica buscará adaptar elementos del CECOT. La presidenta calificó el sistema salvadoreño como “un ejemplo de excelencia”, que rompió décadas de inseguridad en el país. “Queremos aprender de los mejores, de los que lograron arrancar ese cáncer del país. Costa Rica tiene ese cáncer y me temo que ese cáncer ha hecho metástasis en algunas partes del país, pero estamos tratándolo con la mejor medicina, la medicina que aplicó el presidente”, afirmó.
En presencia de ambos mandatarios, se firmó un acuerdo bilateral para fortalecer la cooperación técnica entre las instituciones de seguridad y justicia de ambos países, el intercambio de información policial y de inteligencia, y la coordinación en la lucha contra el narcotráfico, las pandillas y el narcoterrorismo. El convenio también contempla el intercambio de experiencias en materia de control territorial, persecución penal y administración penitenciaria de máxima contención.

