Ante las declaraciones de Donald Trump sobre una posible intervención terrestre contra los cárteles en territorio nacional, el gobierno mexicano reaccionó con firmeza y priorizando la vía diplomática. La presidenta Claudia Sheinbaum instruyó al canciller Juan Ramón de la Fuente, titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), a contactar al secretario de Estado, Marco Rubio, y buscar, de ser necesario, un diálogo directo con Trump para dejar claro que la cooperación en seguridad solo es posible “con respeto a la soberanía y sin subordinación”.
La mandataria recordó que el combate al crimen organizado requiere una estrategia de corresponsabilidad que incluya el control del tráfico de armas y el lavado de dinero desde el lado estadounidense. Sheinbaum reiteró que la seguridad nacional debe abordarse desde la atención a las causas y el fortalecimiento de la inteligencia, y enfatizó que México no aceptará injerencias ni tutelajes externos en sus facultades jurisdiccionales. En ese marco, sostuvo que “la cooperación existe y seguirá existiendo, pero cada país debe actuar en su propio territorio”.
Finalmente, la mandataria afirmó que “el pueblo de México está unido” frente a cualquier intento de intervención externa y remarcó que la relación con Estados Unidos y con cualquier otro país debe darse exclusivamente bajo el principio de “cooperación, sí; subordinación, no”. En ese sentido, reiteró que México está dispuesto al diálogo y a la colaboración en materia de seguridad, pero siempre con respeto irrestricto a su soberanía.

