El MAS convocó a una reunión de la izquierda para intentar acercar posiciones entre Andrónico Rodríguez, Eva Copa y delegados de Evo Morales. Sin embargo, los sectores evistas restaron valor al encuentro, condicionando cualquier posibilidad de unidad a la habilitación de Morales como candidato presidencial.
Por su parte, el presidente Luis Arce reiteró su llamado a la unidad de las fuerzas populares, advirtiendo que la división solo llevará a la derrota en las próximas elecciones generales. Sin embargo, el expresidente Evo Morales desestimó esta nueva convocatoria, calificando la propuesta como un intento de “tapar traiciones” y señalando que Arce ha contribuido a la “desaparición del MAS” durante su gestión.
Andrónico Rodríguez, por otro lado, sugirió que Arce debería “dedicarse a terminar su gestión” en lugar de intentar liderar acuerdos políticos, mientras que acusó a los evistas de promover el voto nulo “por simple capricho” y en beneficio de la derecha. Días después, un nuevo incidente se registró en el municipio paceño de Batallas, donde un grupo de pobladores irrumpió de forma violenta en la inauguración de una casa de campaña de Rodríguez al grito de “¡Evo no estás solo!” y “¡No vamos a permitirles aquí! No queremos traidores”.
En simultáneo, la semana estuvo marcada por la polémica en torno a una supuesta carta de renuncia del presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Óscar Hassenteufel. El propio TSE desmintió la versión, aclarando que Hassenteufel solo solicitó una licencia médica temporal y que las elecciones del 17 de agosto están plenamente garantizadas.

