Desde el 24 de octubre, el primer ministro Mark Carney comenzó su gira por Asia para forjar nuevas alianzas estratégicas. Participó de la reunión de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en Kuala Lumpur y de la Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Corea del Sur, entre otras reuniones .
En Busan, el primer ministro Mark Carney planteó un giro estratégico: “se acabó la era del libre comercio e inversión” tal como se la conocía, y fijó como objetivo duplicar en 10 años las exportaciones con otros países que no sean EE. UU. El mensaje buscó marcar autonomía comercial y, en paralelo, reanudar las relaciones con Pekín tras años de fricciones.
Xi Jinping y el primer ministro canadiense Mark Carney se reunieron al margen de APEC en Gyeongju y acordaron relanzar la relación bilateral: Carney aceptó una invitación para visitar China y ambos países avanzarán en la resolución de disputas comerciales (canola, mariscos, vehículos eléctricos) y en una agenda común que incluye energía, manufactura, clima y finanzas. El giro busca encauzar una relación dañada desde el 2018 por el caso Meng Wanzhou y la detención de los “dos Michaels”, así como por la reciente guerra de aranceles (Canadá impuso 100% a los EV chinos y Pekín respondió con gravámenes a productos agroalimentarios).


