La oficina del primer ministro confirmó que Mark Carney viajará a China del 13 al 17 de enero para reunirse con Xi Jinping en Beijing, en lo que será la primera visita oficial de un primer ministro canadiense desde 2017. El itinerario, según el comunicado oficial, incluye también encuentros con el primer ministro Li Qiang y con líderes gubernamentales y empresariales, con una agenda centrada en comercio, energía, agricultura y “seguridad internacional”; luego del viaje a China, Carney prevé pasar por el Foro Económico Mundial en Davos.
Carney busca diversificar mercados en un momento de incertidumbre comercial con Estados Unidos, el principal destino de las exportaciones canadienses (más del 75%). El viaje se enmarca como parte de una política de “nuevas conexiones” para atraer inversión y reducir la vulnerabilidad ante shocks externos. El propio gobierno canadiense afirma que China es el segundo socio comercial del país.
Sin embargo, la reapertura con Beijing llega con fricciones acumuladas y costos políticos potenciales. La relación viene dañada desde la crisis de 2018 por el arresto de una ejecutiva de Huawei y la posterior detención de dos canadienses y por la escalada comercial reciente: Canadá impuso aranceles del 100% a vehículos eléctricos chinos (entre otras medidas), mientras China respondió con acciones sobre exportaciones clave como canola y otros productos.


