La presidenta Claudia Sheinbaum ratificó el rechazo de su gobierno a la incursión militar unilateral de Estados Unidos en Venezuela, al sostener que la soberanía y la autodeterminación de los pueblos no son negociables. Desde Palacio Nacional, llamó a la ONU y a la OEA a privilegiar el diálogo, el derecho internacional y las salidas pacíficas frente a las lógicas de fuerza e injerencismo. En ese marco, afirmó que “la intervención nunca ha traído democracia, nunca ha generado bienestar ni estabilidad duradera”, y calificó de “antipatriota” cualquier postura que avale acciones de ese tipo, independientemente de afinidades políticas.
La mandataria subrayó que “solo los pueblos pueden construir su propio futuro” y decidir sobre sus recursos y su forma de gobierno, al tiempo que recordó que estos principios están consagrados tanto en el derecho internacional como en la Carta de las Naciones Unidas. “Para México, la soberanía y la autodeterminación de los pueblos no son opcionales ni negociables”, enfatizó.
En este contexto, Sheinbaum sostuvo una conversación telefónica con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, con el objetivo de articular una posición común frente al nuevo escenario abierto por la operación militar en Venezuela. El intercambio se inscribe en una dinámica más amplia de coordinación política y multilateral, que incluyó el posicionamiento conjunto de México con Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y España, en el que se rechazó la intervención y se advirtió sobre el precedente de riesgo que este tipo de acciones representa para la paz continental.
Al reiterar que México no permitirá el ingreso de tropas extranjeras a su territorio ni respaldará acciones similares en la región, la presidenta sostuvo que la defensa de la soberanía es una condición indispensable para la democracia y para una convivencia internacional basada en reglas. “La acción unilateral y la invasión no pueden ser la base de las relaciones internacionales del siglo XXI”, advirtió.

