El miércoles 21 de octubre, dos encuestas nacionales ubicaron la aprobación del presidente Donald Trump en mínimos históricos durante su gestión. Los sondeos se conocieron a menos de dos semanas de las elecciones de medio término del 3 de noviembre, en las que se renuevan la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Según una encuesta del diario estadounidense The New York Times y la Universidad de Siena, el 36% aprueba la gestión de Trump y el 59% la desaprueba. Es el registro más bajo que ese sondeo ha medido durante los dos mandatos del presidente. Por su parte, la encuesta de la cadena estadounidense CNN, realizada por la consultora SSRS, ubicó su aprobación en el 32%, también un mínimo para el neoyorquino.
Ambos sondeos mostraron una ventaja demócrata en la intención de voto para el Congreso. En la encuesta del Times, los candidatos demócratas obtuvieron el 52%, frente al 41% de los republicanos, mientras que en la de CNN la diferencia fue de 49% frente a 39%. Con esas cifras, los demócratas llegan al tramo final de la campaña con ventaja en la disputa por la Cámara de Representantes, actualmente en manos republicanas. La economía aparece como el principal foco de descontento. Según la primera medición, tres de cada cuatro votantes califican la situación económica como regular o mala, y la mayoría responsabiliza al presidente. El 69% desaprueba su gestión del costo de vida; el 65%, su manejo de la guerra con Irán; y casi tres de cada cuatro reprueban el precio de la gasolina. Sin embargo, el 82% de los republicanos todavía aprueba la gestión de Trump y sus políticas, entre ellas la guerra con Irán y los aranceles.
En el Senado, la diferencia entre ambos partidos es menor y varias contiendas se definen por pocos puntos. Para obtener la mayoría, los demócratas necesitan ganar bancas en estados donde el presidente se impuso por más de 10 puntos en 2024, como Texas, Iowa, Alaska y Ohio. Según el medio estadounidense Axios, los republicanos también evalúan destinar fondos de último momento a defender bancas en Misisipi, Kansas y Carolina del Sur. El miércoles 21 de octubre por la noche, Míchigan y Kansas fueron escenario de algunos de los últimos debates entre candidatos al Senado antes de la votación.
Al mismo tiempo, Trump recorre estados en los que ganó en 2024 para movilizar a sus votantes. Ese mismo miércoles, encabezó un acto cerca de Clemson, en el noroeste de Carolina del Sur, en apoyo a la senadora republicana Darline Graham. Las encuestas ubican a Graham tres puntos por delante de la candidata demócrata, la médica Annie Andrews, en un estado en el que el mandatario ganó por más de 17 puntos en 2024. El jueves 22 de octubre, en un hangar de aviones de Sioux City, Iowa, el presidente buscó reforzar el apoyo en las zonas agrícolas, tradicionalmente republicanas. Ante sus simpatizantes, admitió que el combustible, los fertilizantes y la maquinaria agrícola están caros, pero aseguró que sus precios pronto se desplomarán y darán paso a una “prosperidad duradera”. Además, destacó un programa de alivio por el combustible de 8 mil millones de dólares, del que, según dijo, unos 400 millones llegarán a productores de Iowa. También hizo campaña por la candidata republicana al Senado, Ashley Hinson, y por el candidato a gobernador Zach Lahn.

