El precandidato presidencial de Brasil, Flávio Bolsonaro, admitió que se reunió con Daniel Vorcaro, dueño de Banco Master –entidad liquidada tras investigaciones por presuntos fraudes financieros, préstamos ficticios y lavado de dinero– cuando este cumplía prisión domiciliaria el año pasado.
La declaración se dio después de que Intercept Brasil filtró un audio donde se escucha a Bolsonaro negociar 24 millones de dólares con Vorcaro para financiar la película Dark Horse, centrada en su padre y expresidente, Jair Bolsonaro. Si bien en un inicio negó conocer a Vorcaro, Flávio aceptó que lo buscó supuestamente para finalizar el trato al conocer las irregularidades del banquero, lo que causó sorpresa entre sus aliados y en el Partido Liberal.
Por su parte, Karina Gama, dueña de la productora, declaró que ya se gastaron 13 millones de dólares provenientes de un fondo administrado por un aliado de Eduardo Bolsonaro, exdiputado y hermano de Flávio, quien radica en Texas tras solicitar licencia sin goce de sueldo y donde ha buscado ayuda para su padre, condenado a 27 años de prisión en Brasil por intentar perpetrar un golpe de Estado en 2022 contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
En tanto, la Policía Federal brasileña indicó que la productora fue registrada en el sistema federal ocho meses después de firmar el contrato con Vorcaro y una de las líneas de investigación sugiere parte del dinero Partido Liberal, incluida la adquisición de la mansión donde vive en Arlington, Texas.
La filtración de este audio y las declaraciones subsecuentes tuvieron repercusiones en el electorado. La reciente encuesta de AtlasInte/Bloomberg mostró que el presidente Lula da Silva ganaría una posible segunda vuelta con 48,9% de votos frente a 41,8% de Bolsonaro y mostró que el 43,3% que que son los aliados de la familia del ex presidente los que están mayormente involucrados con el caso. Por su parte, el equipo de precampaña de Flavio Bolsonaro acudió al Tribunal Superior Electoral (TSE) para impugnar la encuesta al argumentar que la metodología causó un sesgo en los participantes y perjudica la imagen del Partido Liberal y la de su candidato.


