En su discurso en Davos del pasado 20 de enero el primer ministro canadiense Mark Carney buscó instalar una idea central: no estamos “transitando” una etapa incierta, sino atravesando una ruptura del orden internacional. Para sostener el punto, Carney recurrió a la anécdota del verdulero de Václav Havel (autor y último presidente de la extinta Checoslovaquia): el comerciante que pone …