En el plano económico, la crisis de combustible y divisas continúa generando consecuencias directas. El transporte pesado anunció una movilización nacional para el viernes 24 de mayo contra YPFB, exigiendo soluciones inmediatas a la escasez de carburantes y garantías para el abastecimiento logístico.
Simultáneamente, la Cámara Nacional de Industrias llamó al gobierno a retomar el diálogo con todos los sectores productivos para “superar la crisis antes de que se agudice aún más”, y advirtió sobre los efectos negativos de la conflictividad social y política sobre la inversión.

