Ecuador dijo no: una mirada detallada a los resultados de la consulta popular

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, recibió el domingo 16 de noviembre una derrota en las urnas que nadie esperaba. Inició su segundo mandato en mayo después de ganarle por 11 puntos a la correísta Luisa Gonzalez y cuenta con un dominio casi absoluto de la Asamblea Nacional. No obstante, la radicalidad de los cambios que quiere imponer en Ecuador es tan profunda que requería legitimarlos a través de una Consulta Popular. Sin embargo, los temas planteados generaron innumerables resistencias. Después de una fuerte disputa con la Corte Nacional de Justicia (CNJ), Noboa convocó al referéndum que incluía el llamado a una Asamblea Constituyente para dictar una nueva Constitución. Este era el punto principal con que el presidente pretendía enterrar el legado del correísmo simbolizado en la actual Carta Magna sancionada en 2008. Pero a pesar del viento a favor y del respaldo popular con el que cuenta según los sondeos ronda entre el 40% y 45% de aprobación– , el líder de Acción Democrática Nacional (ADN) recibió un contundente NO a las cuatro preguntas planteadas, entre ellas la reinstalación de bases militares extranjeras, lo que lo deja en posición adelantada con sus aliados de Washington. La exhibición de la demagogia, una oposición social radicalizada y la sobreexposición mediática de un presidente que estaba acostumbrado a gobernar en las sombras son algunas de las claves del revés electoral. En Traza Continental hacemos una revisión exhaustiva de la coyuntura y de los resultados.

Ilustración: Traza Continental

ACEPTAMOS PERO NO CAMBIAMOS

El nivel de sorpresa que significaron los resultados de la Consulta Popular se hizo evidente en la respuesta que ofreció el oficialismo. Después de haber desplegado una campaña feroz, en la que invirtió al menos 150 mil dólares solo en Meta el último mes según una investigación que hizo el Centro para la Investigación Económica y sobre Políticas (CEPR por sus siglas en inglés) el gobierno hizo una mínima alocución la noche de la derrota. Ni siquiera habló Noboa, quien prefirió expresarse en un escueto mensaje de X. Lo hicieron el presidente y la vicepresidenta de la Asamblea Nacional junto a la congresista de ADN Valentina Centeno. Como Javier Milei después de los resultados adversos en la provincia de Buenos Aires en septiembre pasado, en una breve conferencia reconocieron el resultado de las urnas pero se negaron a cambiar el rumbo. “Nada va a parar el esfuerzo de nuestro país. Trabajaremos con las herramientas que tenemos para combatir el narcotráfico”, dijo Centeno en la conferencia con la prensa. “Nosotros respetamos la voluntad del pueblo ecuatoriano. Nuestro compromiso no cambia; se fortalece”, dijo el hijo de Álvaro Noboa, uno de los hombres más ricos del país. Al parecer la línea de la nueva derecha latinoamericana es seguir avanzando en sus agendas pese a los descalabros electorales.

Esta obstinación por mantener el rumbo del gobierno se vio en el cambio de gabinete que anunció Noboa el miércoles inmediatamente posterior a la elección. Anunció la reestructuración de siete ministerios, incluidos la vocería presidencial, pero en los hechos solo fue un movimiento de fichas conocidas y el desembarco de outsiders de la política, sin experiencia en gestión, como el caso del nuevo ministro de Gobierno Álvaro Rosero, periodista y director de la radio EXA/Democracia, una emisora de derecha radicada en Quito. “Noboa no tiene de dónde sacar cuadros políticos, no tiene un partido con historia y si sigue encerrado en su lógica y no se abre a otras fuerzas políticas, los cambios de gabinete no significan nada”, analizó David Chávez, sociólogo ecuatoriano y profesor de la Universidad Central, en diálogo con Traza Continental.

Anunció la reestructuración de siete ministerios, incluidos la vocería presidencial, pero en los hechos solo fue un movimiento de fichas conocidas y el desembarco de outsiders de la política, sin experiencia en gestión…

La primera baja de las siete fue la de la ahora exministra de Trabajo Ivonne Núñez, reemplazada por Harold Burbano. Núñez fue una de las ministras que más errores cometió en campaña. Entre otras cosas, dijo que si ganaba el SÍ a la Asamblea Constituyente iba a promover la eliminación de derechos laborales e iba a revisar los beneficios que actualmente tienen los trabajadores ecuatorianos. A la salida de Núñez se sumaron las de la vocera, el ministro de Gobierno, el ministro de Desarrollo Humano, el ministro de Salud, el ministro de Agricultura y Ganadería, el ministro de Educación, Deporte y Cultura, y el secretario de Gestión de Riesgos. Quien sumó más poder fue la vicepresidenta María José Pinto, que pasó a absorber funciones de la cartera de Salud.

Ese es uno de los cambios más llamativos. La grave crisis por la que atraviesa el sector, producto de la falta de medicamentos, insumos y la dificultad para acceder a un turno, a lo que se suman presuntos casos de corrupción en hospitales, hizo que Noboa cambiara ya a cinco ministros de esa cartera. También renunció el presidente del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) Édgar Lama, salpicado por denuncias de corrupción al haber realizado pagos millonarios a empresas prestadoras de salud de su propia familia. El debate por la salud pública resonó fuerte durante la campaña porque Noboa afirmó que podría transferir la prestación médica del IESS al Ministerio de Salud y fatigar aún más a un sistema público desfinanciado, además de que podría poner en riesgo miles de jubilaciones. 

Otro dato que no se puede pasar por alto y que testimonia la obstinación del gobierno por mantener su política pese a la derrota es que apenas pasados dos días del revés electoral, el presidente Daniel Noboa viajó a los Estados Unidos en medio de un gran hermetismo. “Breve y con agenda reservada”, describieron su visita los medios. Oficialmente, se comunicó que el objetivo era “fortalecer los lazos diplomáticos y comerciales”, pero la falta de transparencia sobre los encuentros mantenidos —especialmente tras la derrota en la consulta sobre bases militares— generó críticas y especulaciones sobre la verdadera naturaleza de la visita.

…el presidente Daniel Noboa viajó a los Estados Unidos en medio de un gran hermetismo. “Breve y con agenda reservada”, describieron su visita los medios.

EL ANCLA DEL FMI Y SUS CONSECUENCIAS

Ecuador es uno de los países de la región, junto con El Salvador y Argentina, que en el último año cerraron acuerdos de ayuda económica con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Si bien Ecuador negoció un préstamo (2024-2028) por cinco mil millones de dólares para paliar un déficit fiscal cercano a 5 puntos del Producto Interno Bruto (PIB) –un porcentaje sustantivamente menor al préstamo de Argentina que fue de 20 mil millones– la exigencia de ajuste es la misma.

Como parte de las medidas de austeridad que exige el acuerdo, en enero pasado Noboa redujo las áreas de gobierno al pasar de 19 ministerios a 14, a lo que sumó el despido de al menos cinco mil funcionarios públicos. El año pasado quitó los subsidios a las gasolinas Extra y Eco País, dos de los combustibles más consumidos en territorio ecuatoriano, lo que hizo subir los precios. Pero lo que detonó la protesta social en las calles fue la decisión de avanzar en la eliminación de los subsidios al diésel, lo que provocó un aumento significativo en los precios, de 1,80 a 2,80 dólares por galón. Si bien había prometido no eliminar este subsidio, por demás sensible para los ecuatorianos porque tiene una correlación directa en gran parte de los precios del mercado, la noticia no fue del todo inesperada por los ajustes previos. Los expresidentes Lenin Moreno (2017-2021) y Guillermo Lasso (2021-2023) también habían intentado avanzar en este pedido del FMI pero en ambos casos tuvieron que retractarse después de las masivas protestas lideradas por el movimiento indígena que sacudieron al país en 2019 y 2022. No fue lo que pasó esta vez. Las protestas y el paro liderado durante un mes por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) no logró que Noboa diera el brazo a torcer. Por el contrario, hizo uso y abuso de las fuerzas represivas: hubo tres muertos a manos de efectivos de seguridad, más de 200 arrestados y casi 500 heridos. La eliminación del subsidio a los combustibles se mantuvo y el movimiento indígena quedó golpeado y envuelto en disputas internas por renovar su conducción.

Quizás por esto, la CONAIE no monopolizó la campaña contra el NO a las cuatros preguntas del referéndum como tampoco lo hizo Revolución Ciudadana, que también enfrenta tensiones internas entre los sectores más dialoguistas y los más intransigentes. Pero el fruto para el movimiento indígena apareció en los resultados del referéndum que se registraron en la provincia de Imbabura, la más afectada por el último paro y los bloqueos de rutas. Allí la victoria del NO, promediando los resultados de las cuatro preguntas, fue del 65,85%, mientras que el SÍ recibió el 34,15%. Dos a uno. En el cantón imbabureño de Otavalo, epicentro del paro, el resultado para el gobierno fue aún peor: un 76,89% se volcó al NO, recibiendo el SÍ apenas un 23,11%. Tres a uno.

…el fruto para el movimiento indígena apareció en los resultados del referéndum que se registraron en la provincia de Imbabura, la más afectada por el último paro y los bloqueos de rutas.

“No me sorprende el resultado. El pueblo despertó y esa es una alegría para el pueblo indígena y la sociedad en general y los sectores más empobrecidos”, opinó Apawki Castro, el coordinador del movimiento indigenista Pachakutik en diálogo con esta revista. Unos días antes de la elección, Castro había mostrado preocupación por el resultado dado que veía que no había una oposición “rígida” ni con posiciones “firmes”.  “Hay una oposición que está preocupada por cuidar sus parcelas y eso le da facilidad al oficialismo para avanzar con sus reformas”, había sostenido antes del domingo. Pero lo que supo ver como un factor negativo puede haber sido la clave del triunfo: el hecho de que los opositores a Noboa hayan podido expresar su descontento sin que ese voto significara una adhesión a la histórica CONAIE o el correísmo en crisis. En otras palabras, la manifestación electoral del descontento con el gobierno de Noboa se expresó, en esta línea de análisis, con mayor contundencia en la medida en que no quedó atrapada en los términos en los que suele plantearse el antagonismo político en Ecuador. Para David Chávez este factor también fue determinante en la victoria de la oposición. La amplitud de los sectores que se sintieron interpelados por el NO se vio en las movilizaciones que se hicieron una semana antes, de las que participaron la Confederación Ecuatoriana de Organizaciones Clasistas Unitarias de Trabajadores (Cedocut); el Frente Unitario de Trabajadores (FUT), la mayor central sindical del país; y la Unión Nacional de Educadores (UNE), el principal sindicato de profesores con fuerte presencia territorial.

EXCESO DE CONFIANZA Y CANCHA INCLINADA

El gobierno de Noboa encaró confiado la campaña, dado que venía de ganar el balotaje en abril y por más de diez puntos de diferencia. Según apuntó Chávez, las últimas mediciones de imagen de Noboa que se difundieron días antes del domingo le daban entre un 45% y un 49% de apoyo dependiendo el sondeo. Cuando asumió en mayo la popularidad del presidente rozaba el 65%. “El cálculo que hizo el gobierno es que podían sumar y recuperar apoyo y lo interesante es que estuvo claro que no”, analizó Chávez.

Si bien había variedad de escenarios dependiendo de la encuestadora, la mayoría coincidía en que el gobierno iba a lograr el SÍ en al menos dos preguntas: la que pedía la aprobación para reducir el tamaño de la Asamblea Nacional y la que consultaba sobre la eliminación del financiamiento estatal a los partidos políticos. Ese fue el caso de Click Report y Clima Social, por ejemplo. Otra complejidad que marcó Chávez es que las mediciones de imagen que se hicieron luego del paro indígena mostraron que la aceptación de Noboa seguía entre los niveles del 40% y 45% a pesar de la represión y del conflicto social que se generó.

Si bien había variedad de escenarios dependiendo de la encuestadora, la mayoría coincidía en que el gobierno iba a lograr el SÍ en al menos dos preguntas…

Todos estos factores hicieron que el gobierno diera la elección por ganada incluso antes de jugarla. Es más, Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, había visitado el país días antes con el propósito de analizar la viabilidad de algunos territorios para instalar nuevas bases militares.

Un mes antes de que iniciara de forma oficial la campaña por el referéndum, se crearon 11 páginas de Facebook que promocionaban el SÍ y en las que se registraron inversiones por 150 mil dólares. Según una investigación de la consultora Usuarios Digitales, la página “Ahora Sí Ecuador” fue la que registró mayor inversión, con un total de 65 mil dólares invertidos en 167 anuncios en un mes. En segundo lugar aparece la página “Noboa”, que difundió 118 anuncios con una pauta total de 28 mil dólares. En tanto, la página “Ganamos Todos” invirtió cerca de cuatro mil dólares en solo seis anuncios. El Consejo Nacional Electoral (CNE) señaló que las redes sociales están fuera de su competencia legal y se excusó de regular y fiscalizar los contenidos o montos de inversión publicitaria que se difunden en esas plataformas.

A esto se sumó la campaña pública e ilegal que hicieron instituciones estatales, incluido el Ministerio de Defensa, a favor del referéndum, donde de nuevo el CNE se quedó al margen. Al mismo tiempo, las autoridades electorales le prohibieron a Revolución Ciudadana hacer campaña sobre las cuestiones relacionadas con las bases militares y la financiación estatal de los partidos políticos, alegando problemas de procedimiento con su solicitud de registro como organización participante durante el período oficial de campaña.

…las autoridades electorales le prohibieron a Revolución Ciudadana hacer campaña sobre las cuestiones relacionadas con las bases militares y la financiación estatal de los partidos políticos…

Además, y al igual que en las últimas elecciones presidenciales, Noboa realizó una serie de transferencias monetarias y subsidios –algunos presentados como medidas de recuperación económica tras el paro nacional, otros como iniciativas de participación juvenil– que la oposición denunció de clara motivación política. La misma crítica hicieron cuando Noboa ordenó adelantar el pago en concepto de aguinaldo navideño a empleados del sector público dos días antes de la elección y cuando ofreció un bono a las fuerzas de seguridad.

LOS TRASPIÉS DEL PRESIDENTE

Hubo otra particularidad de esta elección. Hasta ahora Noboa había logrado gestionar el poder sin estar en el centro del ojo público. Es un presidente que no da entrevistas y delega bastantes anuncios en sus ministros. La figura de su esposa, la influencer Lavinia Valbonesi, es muchas veces predominante. Pero en las últimas dos semanas previas a la elección, quizás por percibir que el escenario iba a estar complicado, Noboa salió a la primera línea del frente para defender su convocatoria al referéndum, lo que visto en retrospectiva fue un error. Tuvo declaraciones torpes y se desdijo varias veces en temas delicados. Primero dijo que en caso de aprobarse la instalación de bases militares una estaría en Galápagos y eso generó un rápido repudio, ya que las Islas Galápagos son un emblema del patrimonio cultural y nacional de Ecuador. También dijo que si ganaba el SÍ en la pregunta sobre la convocatoria a una Asamblea Constituyente, la nueva constitución podría hacerse con ChatGPT o que implementaría cobros a la educación pública.

Otro de los cambios que quería introducir Noboa en la ahora trunca nueva Constitución era la derogación de la prohibición constitucional de los mecanismos de solución de controversias entre inversionistas y Estados, lo que permitiría que corporaciones extranjeras demanden al gobierno en tribunales internacionales (este punto ya había sido rechazado en otro referéndum de 2024 pero Noboa insistió en él para destrabar un acuerdo de libre comercio que negoció con Canadá) y reformas económicas que liberen la economía, principalmente para ceder ante las presiones del sector minero que pide que se levanten las protecciones ambientales. Además quería limitar las facultades y la independencia de la Corte luego de meses de tensiones con el máximo órgano judicial del país que declaró inconstitucional la Ley Orgánica de Solidaridad Nacional y la Ley Orgánica de Integridad Pública, dos normas emblemas de la nueva gestión de Noboa, que había pedido a la Asamblea Nacional dictaminar con carácter de urgencia. Noboa soñaba con una Constitución que pasara de 450 artículos a no más de 200, que sentara las bases para el desarrollo de su proceso autoritario y para un Estado neoliberal que le permitiera deshacerse del mayor legado simbólico del correísmo. Nada de eso pasó.

Noboa soñaba con una Constitución que pasara de 450 artículos a no más de 200, que sentara las bases para el desarrollo de su proceso autoritario y para un Estado neoliberal…

Con el cuádruple rechazo a Noboa se le acota el camino. Sin embargo, esto no implica que vaya a bajar las banderas, más bien todo lo contrario. Ahora a la presión del FMI se suma el freno que le puso la mayoría del país. Al presidente le queda insistir con algunas reformas en la Asamblea, donde puede hacer uso de su mayoría legislativa y es probable que empiece con la eliminación del último subsidio que queda vigente y que el FMI ya le pidió que lo eliminara. Se trata de la subvención al gas doméstico, lo que tendría un enorme impacto en las economías familiares. Si sigue la lógica que adoptó ante el paro indígena, es previsible que en los próximos meses las calles se conviertan en un hervidero. “Noboa puede entrar en una lógica de presión y desgaste en la que profundice su autoritarismo y estalle el conflicto social”, anotó Chávez.

NO A LAS BASES MILITARES

Donde más se vio el rasgo autoritario de Noboa fue en su campaña para promover el SÍ a la reinstalación de bases militares extranjeras. Fue la pregunta a la que más empeño le puso y la que generó mayor interés en su aliado norteamericano Donald Trump. Tanto el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, como la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem –que visitó el país dos veces en menos de 90 días–, manifestaron el interés de volver a operar una posición militar en el Pacífico. En una visita a Quito, Rubio aseguró que, si los “invitan a regresar”, lo estudiarían. “Es un punto muy estratégico para enfrentar delitos como el narcoterrorismo y la pesca ilegal”, argumentó.

Estados Unidos ya había operado en la base portuaria de Manta entre 1999 y 2009, pero tuvo que irse cuando el correísmo estableció en la Constitución de Montecristi la prohibición de bases militares extranjeras en su territorio. A pesar ello, Noboa había tomado algunas medidas para facilitar una renovada presencia militar estadounidense en Ecuador, como la implementación de un Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas con Estados Unidos, que establece las condiciones para la presencia “temporal” de personal militar en el país.

Estados Unidos ya había operado en la base portuaria de Manta entre 1999 y 2009, pero tuvo que irse cuando el correísmo estableció en la Constitución de Montecristi la prohibición de bases militares extranjeras en su territorio.

Pero ahora con la excusa de la “guerra contra el narcotráfico” quería volver al esquema previo al 2009. Con una estadística de 50 homicidios por cada 100 mil habitantes y una proyección que ubica al 2025 como el año más violento en toda la historia de Ecuador, Noboa veía el escenario perfecto para el asentamiento militar de Estados Unidos en el país. Pero esta pregunta –junto a la de la Asamblea Constituyente– fue la que más rechazo recibió en la consulta con porcentajes a nivel nacional del 60%. En el caso particular de la provincia de Manabí, donde se encuentra el municipio de Manta, los resultados son elocuentes: es el distrito donde el NO obtuvo su victoria más resonante, con un promedio de 69,68% de rechazo a las cuatro preguntas, correspondiendo al SÍ el 30,32%.

RESULTADOS GENERALES

Analizar los resultados a detalle de la Consulta ayuda a dimensionar de mejor manera la derrota de Noboa. A nivel nacional, si uno promedia los porcentajes obtenidos para las cuatro preguntas, el NO se impuso con un porcentaje de 58,57%, mientras que el SÍ obtuvo un promedio de 41,43%.

En la primera pregunta ¿Está usted de acuerdo con que se elimine la prohibición de establecer bases militares extranjeras o instalaciones extranjeras con propósitos militares, y de ceder bases militares nacionales a fuerzas armadas o de seguridad extranjeras, reformando parcialmente la Constitución de conformidad con el Anexo de la pregunta?, los resultados fueron NO: 60,75%; SÍ: 39,25%.

En la segunda pregunta ¿Está usted de acuerdo con que se elimine la obligación del Estado de asignar recursos del Presupuesto General del Estado a las organizaciones políticas, reformando parcialmente la Constitución de conformidad con el Anexo de la pregunta?—,  los resultados fueron NO: 58,2%; SÍ: 41,8%.

En la tercera pregunta —¿Está usted de acuerdo con reducir el número de asambleístas y que se los elija de acuerdo con los siguientes criterios: diez asambleístas nacionales; un asambleísta elegido por cada provincia; y un asambleísta provincial adicional por cada 400 mil habitantes de acuerdo al último censo nacional?—, los resultados fueron NO: 53,6%; SÍ: 46,4%.

En la cuarta pregunta —¿Está usted de acuerdo en que se convoque e instale una Asamblea Constituyente, cuyos representantes sean elegidos por el pueblo ecuatoriano, de acuerdo con las reglas electorales previstas en el Estatuto Constituyente adjunto, para elaborar una nueva Constitución de la República, la cual entrará en vigencia únicamente si es aprobada posteriormente por las y los ecuatorianos en referéndum?—, los resultados fueron NO: 61,71%; SÍ: 38,29%.

Gráfico 1. Resultados generales por pregunta

GUAYAS, PICHINCHA Y MANABÍ

Veamos ahora los resultados en los principales distritos desde el punto de vista de su peso demográfico, los tres primeros gobernados por el correísmo, que en las elecciones locales de 2023 obtuvo las tres prefecturas (Guayas, Pichincha y Manabí) y las dos alcaldías más importantes del país (Quito y Guayaquil).

En la provincia de mayor incidencia electoral, Guayas, con un padrón aproximado de 3,3 millones de electores que representan el 23,5% del padrón nacional (de unos 13,9 millones de electores), si hacemos un promedio con los números obtenidos en las cuatro preguntas, el NO se alzó con el 57,8%, mientras que el SÍ obtuvo un respaldo del 42,2%.

El segundo distrito en importancia electoral, la provincia de Pichincha (donde se asienta la capital del país, la ciudad de Quito), con un número de electores cercano a los 2,4 millones y un porcentaje del padrón nacional del orden del 17,1%, el NO se impuso con el 54,9%, frente al 45,1% que logró el SÍ. Hubo una pregunta en la que el SÍ resultó victorioso por un pequeño margen: la tercera, referida a la reducción  del número de asambleístas, donde el SÍ recibió el respaldo del 51,5% frente al NO que obtuvo el 48,5%.

Manabí (…) es la provincia donde el NO obtuvo su victoria más resonante, con un promedio de 69,63% de rechazo a las cuatro preguntas…

En la provincia de Manabí, tercera el orden de importancia demográfica, con un padrón ligeramente por encima de 1,3 millones de electores que representan el 9,5% del electorado nacional, es la provincia donde el NO obtuvo su victoria más resonante, con un promedio de 69,63% de rechazo a las cuatro preguntas, correspondiendo al SÍ el 30,37%. Como en el resto de demarcaciones, los niveles más altos obtenidos por el NO se dieron en la primera y cuarta preguntas (Bases militares y Asamblea Constituyente). El revés sufrido por estas dos iniciativas del gobierno de Noboa en la provincia trepó al 70,61% y al 71,77% respectivamente.

En el caso de Manabí hay que tener presente, como anotamos más arriba, que fue en esta provincia donde operó una base militar estadounidense (en el puerto de Manta) hasta que la Revolución Ciudadana, en uno de los momentos más emblemáticos del gobierno de Rafael Correa, ordenó su expulsión; y que fue también en Manabí, en la ciudad de Montecristi, donde sesionó la Asamblea Constituyente de 2008, otro emblema del ciclo correísta, del que nació la Constitución vigente, ahora en el centro de los ataques de la derecha en el gobierno.

SANTA ELENA

En la provincia costera de Santa Elena, menor desde el punto de vista de su peso electoral pero significativa por cuanto allí el gobierno de Daniel Noboa especulaba con la posibilidad de establecer una base estadounidense, el NO obtuvo el 65,23%, mientras el SÍ alcanzó el 34,77%. Particularmente la pregunta referida a la eliminación de la barrera constitucional para el establecimiento de bases militares extranjeras recibió el rechazo del 66,65% de la población, recibiendo el SÍ el apoyo del 33,35%.

EL SÍ GANÓ SÓLO EN TRES PROVINCIAS

El oficialismo nacional sólo logró imponerse en tres provincias: Tungurahua, Pastaza y Loja, distritos menores también en cuanto a su peso electoral. La primera es la única en la que el SÍ ganó en las cuatro preguntas, en promedio, con el 57,1% frente al 42,9% que obtuvo el NO. Y es la única provincia en la que se impuso el SÍ en la primera pregunta, la relativa a las bases militares extranjeras. En las otras dos provincias, el SÍ logró imponerse de manera más ajustada al promediar las cifras de cada pregunta (52,53% frente a 47,47% en Pastaza y 51,08% frente a 48,92% en Loja).

MAPA 1. Resultados por provincia

NIVELES DE PARTICIPACIÓN

La participación en este referéndum alcanzó una cifra superior al 82%, porcentaje que se mantiene acorde a los muy bajos niveles de ausentismo que registra el Ecuador, donde el voto es obligatorio, en todos los procesos electorales. No existe una merma en elecciones de este tipo que permita establecer un contraste con las presidenciales o seccionales, que también han rondado el 80%.

Si miramos hacia atrás, la participación electoral del domingo 16 de noviembre es similar a las verificadas en los más recientes referéndums: el convocado por Daniel Noboa en 2024, del que salió con una importante victoria, el que convocó el gobierno de Guillermo Lasso en 2023, derrotado en sus ocho preguntas, y la consulta planteada por el entonces presidente Lenín Moreno en 2018, que le dio una victoria decisiva en su afán de golpear y bloquear al correísmo; en todos los casos situándose entre el 80 y el 83%.

RESULTADOS POR PROVINCIA

El Ecuador se divide en tres regiones (Costa, Sierra y Amazonía) en su territorio continental y en una región insular (Islas Galápagos). Si se analizan los resultados por región es en la Costa –región tradicionalmente identificada con el correísmo– donde la derrota del gobierno es lapidaria. A continuación, como cierre del presente artículo, presentamos los resultados de cada una de las provincias, ordenadas por región y por peso demográfico.

CUADRO 1. REGIÓN COSTA
CUADRO 2. REGIÓN SIERRA
CUADRO 3. REGIÓN AMAZONÍA
CUADRO 4. ISLAS GALÁPAGOS

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, recibió el domingo 16 de noviembre una derrota en las urnas que nadie esperaba. Inició su segundo mandato en mayo después de ganarle por 11 puntos a la correísta Luisa Gonzalez y cuenta con un dominio casi absoluto de la Asamblea Nacional. No obstante, la radicalidad de los cambios …

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