El viernes 24 de octubre el Pentágono anunció el despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford, el mayor de la flota estadounidense, en el mar Caribe, en medio de su escalada militar en la región. La medida fue ordenada por el secretario de Guerra, Pete Hegseth, quien indicó que el envío del portaaviones y su grupo de ataque busca apoyar la directiva del presidente Donald Trump de desmantelar las organizaciones criminales transnacionales.
Según el Pentágono, la operación fortalecerá la capacidad de Estados Unidos para detectar, monitorear y neutralizar actividades ilícitas que comprometen la seguridad del territorio estadounidense. El USS Gerald R. Ford, con capacidad para 90 aeronaves, se suma a un contingente ya desplegado en la región durante los últimos dos meses, compuesto por tres buques de asalto y transporte anfibio, aviones F-35B, aviones de patrulla P-8 y drones MQ-9, que operan desde Puerto Rico.
Durante las últimas semanas, Estados Unidos ha bombardeado al menos diez embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, cerca de Venezuela y Colombia, en operaciones que han causado varias muertes y generado críticas por tratarse de ejecuciones extrajudiciales, disparando las especulaciones sobre una posible escalada militar en la región.
Según difundió CNN, el presidente Trump estaría evaluando planes para realizar ataques dentro de Venezuela, aunque no ha tomado decisiones definitivas. Paralelamente, la administración ha autorizado a la CIA a realizar operaciones encubiertas en el país. El despliegue del USS Gerald R. Ford representa la mayor escalada militar estadounidense en América Latina hasta la fecha.

