La Cámara de Diputados aprobó el proyecto de Presupuesto Nacional presentado por el Poder Ejecutivo, tras más de 14 horas de debate. La votación general culminó con 84 votos a favor y 14 en contra sobre 98 legisladores presentes, con el respaldo del Frente Amplio (FA), el Partido Nacional (PN) y parte de Cabildo Abierto (CA). El Partido Colorado (PC) se mostró dividido y tanto Identidad Soberana como el Partido Independiente (PI) votaron en contra.
El presupuesto pasa ahora a su tratamiento artículo por artículo y luego al Senado, donde deberá aprobarse antes del 17 de octubre, fecha límite establecida por la Constitución. El debate en la cámara alta estará centrado en la definición de nuevos impuestos y reasignaciones de recursos, que el oficialismo condiciona a la obtención de los votos cabildantes.
Durante la sesión, el diputado frenteamplista Mariano Tucci subrayó que el proyecto “atiende la situación fiscal más exigente de los últimos 35 años” y busca combinar responsabilidad macroeconómica con políticas de inclusión social, destinando el 40% de los nuevos recursos a infancia y adolescencia, el 15% a seguridad y el 22% a salud y vulnerabilidad social. También defendió el enfoque tributario progresivo, que incorpora el Impuesto Mínimo Global a las multinacionales, el IVA a las compras en el exterior, conocido como “impuesto Temu”, y gravámenes sobre rentas de activos fuera del país.
Desde la oposición, el nacionalista Pablo Abdala calificó el presupuesto de “pobre en ideas” y “poco expresivo”, señalando que “no hay nada nuevo ni original” y que incumple con las promesas electorales. En tanto, el colorado Gabriel Gurméndez cuestionó la creación de nuevos impuestos por considerarlos un freno a la inversión y al empleo, mientras Felipe Schipani sostuvo que “se cae el relato de los malla oro”, al mantener intacta la estructura de gasto heredada.
Cabildo Abierto, liderado por Guido Manini Ríos, condiciona su voto a aumentos salariales para el personal subalterno de las Fuerzas Armadas, en el marco de negociaciones con el FA. El desafío inmediato del oficialismo será garantizar esos apoyos para aprobar los artículos clave en Diputados y asegurar su ratificación final en el Senado.

