El 4 de septiembre, el presidente Donald Trump organizó una cena en la Casa Blanca que reunió a más de dos docenas de destacadas figuras de la industria tecnológica. La velada, originalmente prevista en el Rose Garden y trasladada al State Dining Room por mal tiempo, tuvo como eje principal el impulso a la inteligencia artificial (IA), la inversión en manufactura nacional y la fabricación de chips.
Asistieron ejecutivos como Mark Zuckerberg (Meta), Tim Cook (Apple), Bill Gates (Microsoft), Sundar Pichai y Sergey Brin (Google), y Sam Altman (OpenAI), entre otros. Importantes líderes de origen indio también estuvieron presentes, como Satya Nadella (Microsoft), Sanjay Mehrotra (Micron), Vivek Ranadive (TIBCO) y Shyam Sankar (Palantir). Elon Musk, ex funcionario del gobierno de Trump, fue una figura ausente, aunque envió a un representante.
Durante la cena, Trump interrogó a los CEOs sobre sus inversiones en Estados Unidos. Zuckerberg y Cook anunciaron compromisos multimillonarios —en algunos reportes, de hasta 600 mil millones de dólares hasta 2028—, Pichai mencionó una cifra cercana a 250 mil millones, y Nadella sugirió inversiones de hasta 80 mil millones anuales.
Los empresarios y CEOS de grandes tecnológicas elogiaron el enfoque “pro-negocios” y “pro-innovación” de Trump. Altman calificó el liderazgo presidencial como un “cambio refrescante”. Cook destacó el ambiente propicio que permitió a Apple proyectar una inversión de 500 mil millones en terreno estadounidense. Gates se refirió a iniciativas para avanzar en innovación médica, incluyendo la lucha contra enfermedades como la polio y el VIH. Brin, por su parte, comentó sobre el respaldo presidencial a la IA y las tensiones internacionales.
Asimismo, el evento incluyó referencias informales al reciente fallo antimonopolio favorable a Google. Trump felicitó a Pichai por esa “buena jornada”, a lo que el CEO replicó con alivio: “Me alegra que ya esté resuelto”.

