El gobierno de Petro avanza en su estrategia de «Paz Total» con la creación de Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) destinadas a facilitar el tránsito de grupos armados hacia la vida civil. Según el consejero para la Paz, Otty Patiño, el objetivo es que antes de diciembre de 2025 estas zonas, ubicadas en Catatumbo (con el Frente 33 de la disidencia FARC), Nariño y Putumayo (con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano) y Mallama (con Comuneros del Sur), ya estén en funcionamiento, una meta que depende en gran medida del desminado efectivo de esos territorios.
En contraste, en el sur del departamento de Bolívar, la violencia se intensifica. Las confrontaciones violentas entre el ELN y el Clan del Golfo han provocado confinamiento, desplazamiento de más de cinco mil personas, cierre de comercios, enfrentamientos con el Ejército, uso de drones y víctimas militares. Esta situación generó una crisis humanitaria aguda que atrajo la atención de autoridades regionales y defensores de derechos humanos.
Aunque tras 20 días de bloqueos impuestos por el ELN en esa misma zona, las vías fueron reabiertas el 7 de agosto gracias a gestiones de la Comisión Comunitaria de Paz de Santa Rosa del Sur. La calma es frágil, la comisión advierte que la amenaza persiste y solicita al gobierno respuestas concretas para garantizar seguridad y bienestar.

