La hidrovía Paraguay-Paraná es un corredor fluvial de más de mil 200 kilómetros que conecta la confluencia de los ríos Paraguay y Paraná con la desembocadura del Río de la Plata. Por ella circula cerca del 60% de la producción regional.
El gobierno de Santiago Peña y la Cámara de Armadores Fluviales y Marítimos (CAFyM) temen que Argentina vuelva a aumentar el peaje en el tramo Santa Fe–Confluencia antes de fin de año. La preocupación crece ante el inminente relanzamiento de la licitación para la concesión de la vía fluvial, luego de que la anterior quedara sin efecto en febrero por denuncias de falta de transparencia y supuestos direccionamientos.
Durante el gobierno de Alberto Fernández, el peaje no se resolvió de forma definitiva. Con Javier Milei, se aplicó una tarifa provisoria reducida a la mitad, pero sin mejoras en mantenimiento, dragado ni balizamiento, según Bernd Gunther, titular de Cafym.
La nueva licitación, bajo auditoría de Naciones Unidas, prevé la publicación de pliegos en el cuarto trimestre (posiblemente en el mes de octubre), con rondas de consulta técnica, revisión de pliegos y audiencia pública. El contrato pasaría de 30 a 20 años, y Cafym propone dividir la concesión en dos tramos para ajustar obras y costos. Sin embargo, tanto el gremio como el gobierno paraguayo sospechan que la adjudicación implicará un incremento del peaje, lo que generaría mayor estrés en el sector logístico.

