El primer ministro canadiense Mark Carney realizó el 24 de agosto de 2025 una visita sorpresa a Kiev durante las celebraciones del Día de la Independencia de Ucrania, en Sophia Square, en un gesto simbólico de respaldo al pueblo ucraniano en plena guerra con Rusia. Se trató de su primera aparición en una zona de conflicto como jefe de gobierno, lo que reforzó el mensaje de que Canadá forma parte activa de la “coalición de los dispuestos” liderada por Europa. Carney aprovechó el encuentro para anunciar la entrega de más de mil millones de dólares canadienses en ayuda militar (unos 700 millones de dólares estadounidenses), cuya implementación se prevé para el próximo mes, y destacó que el apoyo canadiense busca fortalecer la resistencia ucraniana en un momento clave.
Durante la visita, Carney y Zelensky firmaron un acuerdo de seguridad que incluye la creacion de empresas conjuntas para la coproducción de drones, considerado un paso fundamental en la modernización y sostenimiento de la capacidad defensiva de Ucrania. El primer ministro también declaró que no descarta desplegar tropas de paz en territorio ucraniano si se alcanzara un acuerdo internacional de garantías de seguridad, reconociendo que las Fuerzas Armadas de Ucrania no deberían ser la única base de la defensa del país.
Más allá de los anuncios concretos, el encuentro estuvo cargado de mensajes políticos. Zelensky destacó la necesidad de paz duradera y la proyección de una Ucrania integrada en sistemas de seguridad internacionales, mientras que Carney elogió los esfuerzos diplomáticos —incluidos los impulsados por el presidente estadounidense Donald Trump— pese a la falta de resultados tangibles hasta ahora. Con este viaje, Ottawa buscó consolidar su papel de aliado clave en el frente europeo, reforzando su rol en la OTAN y al mismo tiempo sus vínculos con Kiev en materia militar, tecnológica y diplomática.

