Durante gran parte del siglo XX, el poder internacional se midió en términos relativamente concretos: ejércitos, industria y armamento nuclear. Con el avance del siglo XXI, esa aritmética comienza a resultar insuficiente. La inteligencia artificial se ha convertido en uno de los principales factores de la competencia entre las grandes potencias, pero, a diferencia de los instrumentos tradicionales de poder, …