Lo que aprendí viendo todos los discursos de Pam Bondi
La leal a Trump es un nuevo tipo de fiscal general
Ankush Khardori*
A diferencia de sus antecesores, quienes han cuidado las formas del cargo o guardado cierta independencia ante la Casa Blanca, la fiscal general Pam Bondi se ha mostrado como una de las militantes más férreas y defensoras de la agenda de Donald Trump. Junto con Karoline Leavitt, Kristi Noem o Tulsi Gabbard, Bondi forma parte del grupo de mujeres poderosas que acompaña al presidente norteamericano en su cruzada por recuperar la grandeza de Estados Unidos. Desde el Departamento de Justicia, la fiscal ha encabezado una gestión abiertamente ideológica y política, alineada a los intereses de MAGA tanto a nivel interno como exterior, lo que marca un hito en la historia reciente y un cambio en la concepción de la labor judicial. Para mostrar esta transformación, Ankush Khardori, ex fiscal federal y columnista de POLITICO, realizó un minucioso examen de las posturas y discursos de Bondi, mismo que traducimos al castellano.
En solo ocho meses en el cargo, la Fiscal General Pam Bondi ha presidido un período de profunda transformación en el Departamento de Justicia, supervisando despidos masivos y reorganizaciones internas, una represión sin precedentes de la inmigración ilegal y el impulso de la gira de venganza judicial de Donald Trump, por nombrar tan solo algunos de los acontecimientos más significativos.
Pero mientras todo eso ocurría, Bondi se embarcaba en otro proyecto público, aunque más sutil: una redefinición profunda de lo que significa ser la principal autoridad judicial del país. Se suele decir que el Departamento de Justicia “habla” a través de sus escritos ante los tribunales, pero Bondi ha desafiado esa idea de forma implícita con sus frecuentes declaraciones y apariciones públicas desde que asumió el cargo.
Se suele decir que el Departamento de Justicia “habla” a través de sus escritos ante los tribunales, pero Bondi ha desafiado esa idea de forma implícita con sus frecuentes declaraciones y apariciones públicas.
Para evaluar el enfoque de Bondi durante este agitado período, revisamos el registro público y vimos todas y cada una de sus cerca de cien apariciones públicas disponibles. Entre ellas, numerosas entrevistas en Fox News, sus declaraciones en una reunión sobre presuntos prejuicios anticristianos en el gobierno federal y su visita a un laboratorio de drogas de la DEA, además de otros muchos escenarios, dentro y fuera de la Casa Blanca.
En el camino ha habido algunos tropiezos notorios, incluyendo sus entrevistas sobre los llamados “Archivos Epstein”, así como sus comentarios sobre el discurso de odio a raíz de la muerte de Charlie Kirk, los cuales resultaron políticamente contraproducentes y generaron controversia en todo el espectro político. Pero fuera de eso, Bondi ha sido notablemente consistente, tanto en los temas y cuestiones que aborda como en su lenguaje. Tiene una visión aparentemente simple, pero en realidad muy limitada y profundamente discutible, sobre el papel de las fuerzas federales del orden: una que se centra en asuntos como la inmigración y, al mismo tiempo, deja de lado gran parte del trabajo del Departamento de Justicia, especialmente en el ámbito de los delitos de cuello blanco. Y nunca pierde la oportunidad de halagar a Trump, a menudo con un lenguaje exagerado y francamente embarazoso.
Históricamente, al menos desde el gobierno de Nixon, el Departamento de Justicia ha procurado mantener cierta independencia de la Casa Blanca. Un repaso a sus declaraciones muestra que, bajo Bondi y Trump, esa distinción pública entre ambas entidades prácticamente ha desaparecido.
Históricamente, al menos desde el gobierno de Nixon, el Departamento de Justicia ha procurado mantener cierta independencia de la Casa Blanca (…) bajo Bondi y Trump, esa distinción pública entre ambas entidades prácticamente ha desaparecido.
En suma, Bondi ha emergido quizá como la fiscal general más abiertamente política y partidista de la historia moderna de Estados Unidos: política, en el sentido de que organiza cuidadosamente sus intervenciones y su discurso para reflejar las prioridades de la Casa Blanca sin preocuparse por las nociones de independencia del Departamento de Justicia; y partidista, en la medida en que parece concebir su papel como una defensora de Trump en particular y de la derecha estadounidense en general.
Veamos las grabaciones.
UNA FISCAL GENERAL ABIERTAMENTE POLÍTICA
Como ocurre con muchas figuras políticas, la selección de apariciones públicas de Bondi —incluso la forma en que las lleva a cabo— es reveladora en sí misma. Sus elecciones reflejan un enfoque marcadamente político de la Fiscalía General: uno diseñado, tanto en sustancia como en apariencia, para promover los objetivos e intereses políticos de la Casa Blanca.
Bondi ha centrado sus apariciones, en gran medida, en medios de comunicación conservadores. Le agrada Fox News —contamos 30 apariciones, con 10 tan solo en el programa de Sean Hannity— y se ha presentado en Newsmax. En septiembre, Bondi se presentó en una entrevista de casi una hora con Katie Miller, una ex asesora de Trump que es esposa del subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller.
Bondi ha centrado sus apariciones, en gran medida, en medios de comunicación conservadores. Le agrada Fox News (…) En septiembre, Bondi se presentó en una entrevista de casi una hora con Katie Miller.
Apariciones en cadenas de televisión:
Fox News: 30
ABC News: 2
Newsmax: 1
Bondi no ha concedido entrevistas a NBC, CBS, CNN, MSNBC o C-SPAN, aunque ha ofrecido un reducido número de conferencias de prensa en las que ha respondido preguntas de periodistas de estos medios.
“A diferencia de la presidencia anterior, la presidencia de Trump sigue siendo la más transparente en la historia de Estados Unidos y hacer apariciones en los medios es solo una de las muchas formas en que este Departamento de Justicia puede restaurar la confianza rota por la previa instrumentalización de este departamento”, dijo un portavoz del Departamento de Justicia.
Los fiscales generales normalmente han tratado de demostrar cierto sentido de independencia del presidente y la Casa Blanca, pero Bondi ha rechazado esa idea. Ella ha asumido —y mostrado de forma explícita— su cercanía con Trump y con la Casa Blanca, al desplazarse con frecuencia hasta allí para ofrecer breves entrevistas frente al edificio.
Ella ha asumido —y mostrado de forma explícita— su cercanía con Trump y con la Casa Blanca, al desplazarse con frecuencia hasta allí para ofrecer breves entrevistas frente al edificio.
Esto probablemente no sea casual. Trump siempre ha querido un fiscal general cuya lealtad se dirija, ante todo, hacia él. Se indignó durante su primer mandato cuando su primer fiscal general, Jeff Sessions, se recusó de la investigación Trump-Rusia, y cuando su segundo fiscal general, Bill Barr, se negó a respaldar el intento de Trump por anular los resultados de las elecciones de 2020.
La elección de Bondi de los escenarios para sus discursos también resulta reveladora. Prefiere, en particular, las sesiones fotográficas o actos públicos centrados en la inmigración y la lucha contra las drogas. Entre otras presentaciones, también grabó un video denunciando una supuesta “ola de terrorismo doméstico contra las propiedades de Tesla” mientras Elon Musk dirigía DOGE, y realizó una serie de entrevistas sobre los asesinatos de Iryna Zarutska y Charlie Kirk, cuyas muertes fueron utilizadas por los republicanos para atacar políticamente a los demócratas.
La idea de que el fiscal general promueva la agenda de seguridad pública del presidente mediante la participación pública no es necesariamente problemática en sí misma, pero los detalles y el contexto importan. En efecto, lo que no aparece en la lista de apariciones de Bondi es tan revelador como lo que sí figura en ella.
Bondi no ha realizado un solo evento ni concedido una entrevista, por ejemplo, sobre el desafío nacional del fraude financiero documentado por el FBI. Tampoco se ha pronunciado en ninguna de sus apariciones públicas sobre el tiroteo ocurrido en agosto en la sede de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. Ese ataque, aparentemente perpetrado por un individuo opuesto a la vacuna contra la COVID-19, terminó con la muerte de un agente de policía.
La elección de Bondi de los escenarios para sus discursos también resulta reveladora. Prefiere, en particular, las sesiones fotográficas o actos públicos centrados en la inmigración y la lucha contra las drogas.
Fuera de un tuit, Bondi tampoco alzó la voz tras el asesinato de la expresidenta de la Cámara de Representantes de Minnesota, Melissa Hortman —una demócrata—, aunque recientemente comentó en una entrevista, casi al pasar, que el asesino “dijo que ellos eran partidarios” del gobernador de Minnesota, Tim Walz. Esa observación fue coherente con los esfuerzos de los republicanos por insinuar falsamente que el asesino de Hortman era de izquierda.
De hecho, el asesino tenía una lista de objetivos de casi 50 funcionarios electos, todos demócratas, y también tenía la intención de atacar a proveedores de abortos y activistas del derecho al aborto. Según la agencia AP, sus amigos y excolegas afirmaron que tenía “opiniones profundamente religiosas y políticamente conservadoras”.
ELOGIOS GENEROSOS HACIA TRUMP Y SUS ALIADOS
Una de las constantes en las declaraciones públicas de Bondi son sus elogios constantes y efusivos a Trump. A menudo lo colma de cumplidos que parecen diseñados para halagar el ego del presidente y quedar bien con él, sin importar cuán ridícula sea la afirmación. Bondi suele decir, por ejemplo, que Trump obtuvo una victoria “aplastante” en las elecciones de 2024 —parte de un esfuerzo poco sutil de toda la administración por sugerir que Trump cuenta con un fuerte mandato público para sus controvertidas políticas—, pero como ha explicado mi colega de POLITICO Magazine, Michael Schaffer, eso simplemente no es cierto.
Una de las constantes en las declaraciones públicas de Bondi son sus elogios constantes y efusivos a Trump. A menudo lo colma de cumplidos que parecen diseñados para halagar el ego del presidente.
Trump no es el único que ha recibido los elogios desmedidos de Bondi. Con frecuencia ensalzaba a Musk cuando dirigía DOGE, y de manera similar ha elogiado al vicepresidente JD Vance y a Miller en declaraciones públicas. El nexo común, quizás, es que los tres hombres son aliados cercanos del propio Trump.
Sobre Musk dijo: “Tenemos tantos jueces no electos que intentan interferir en las decisiones sobre gasto público, cuando existe una clara separación de poderes. Se lo están haciendo a Elon Musk, que es un gran hombre y un buen amigo, en DOGE. Lo que le están haciendo a él —a nuestro país— es indignante”, 12 de febrero de 2025; “Es amigo mío. Es un gran hombre. Creo que está muy frustrado con lo que está pasando en nuestro gobierno federal”, 12 de febrero de 2025; “Hablo con Elon constantemente porque Elon nos necesita”, 27 de febrero de 2025; “Ahora estamos revisando lo que hicieron con Tesla. Están atacando con bombas, y esas bombas son un arma de destrucción masiva”, 23 de abril de 2025.
Sobre Vance: “Nuestro vicepresidente es un fuera de serie. Es verdaderamente extraordinario”, 27 de febrero de 2025.
Sobre Miller: “el héroe anónimo Stephen Miller”, 14 de marzo de 2025.
Sobre Vance: “Nuestro vicepresidente es un fuera de serie. Es verdaderamente extraordinario”.
UNA AFICIÓN POR LOS GUIONES POLÍTICOS
Bondi conoce bien la comunicación política y el ecosistema mediático conservador, y se nota. Tiene un comportamiento asertivo y estridente que usa para reiterar argumentos y temas políticos —a menudo vinculando la inmigración ilegal con delitos relacionados con armas y drogas, como si las tres categorías de delitos estuvieran intrínsecamente conectadas. Y como una profesional de los medios experimentada, prefiere las frases breves y de alto impacto.
Sin embargo, el análisis de datos fiable e independiente revela una historia mucho más compleja sobre su gestión en el Departamento de Justicia que la que ella misma ha contado públicamente.
Bondi a menudo dice que quiere devolver al Departamento de Justicia y al FBI a su función “central”, que ella define en términos notablemente estrechos para referirse solo a delitos violentos. Ese constructo excluye el trabajo importante que el Departamento de Justicia y el FBI han realizado durante décadas —incluyendo las investigaciones de delitos de cuello blanco, fraude financiero y corrupción política, entre otras—. (Quizás no por casualidad Trump fue procesado en todas esas áreas antes de volver a ocupar el cargo.)
Sobre la nominación a Fiscal General dijo: “Si soy confirmada como la próxima fiscal general de los Estados Unidos, mi objetivo primordial será devolver al Departamento de Justicia a su misión principal de mantener a los estadounidenses seguros y procesar enérgicamente a los delincuentes, y eso incluye volver a lo básico: pandillas, drogas, terroristas, cárteles, nuestra frontera y nuestros adversarios extranjeros”, 15 de enero de 2025.
“…mi objetivo primordial será devolver al Departamento de Justicia a su misión principal de mantener a los estadounidenses seguros y procesar enérgicamente a los delincuentes”.
Sobre el FBI: “Hay grandes hombres y mujeres dentro del FBI, y quiero dejar claro como el agua que todos creemos que ellos son los que están en la primera línea y quieren volver a su función principal: combatir el crimen violento”, 12 de febrero de 2025.
Sobre el crimen: “Es el fin de la instrumentalización del gobierno, y el retorno a la persecución de los delitos violentos y a darles a nuestros grandes hombres y mujeres las herramientas que necesitan para perseguir a estas horribles pandillas, los narcotraficantes, los traficantes de fentanilo que matan gente en nuestras calles todos los días y los cárteles”, 6 de febrero de 2025.
Sobre la politización: “Estos hombres y mujeres no fueron a Quantico, no arriesgan sus vidas para perder el tiempo en toda esta politización y realizando allanamientos en Mar-a-Lago. ¿En serio? Se termina. Todo eso se termina. Los estamos devolviendo a su función principal: combatir el crimen violento”, 20 de febrero de 2025.
Sobre la misión del Departamento de Justicia: “Estamos regresando el Departamento de Justicia a su función principal: combatir los delitos violentos y salvar la vida de los niños”, 21 de febrero de 2025.
“Estamos regresando el Departamento de Justicia a su función principal: combatir los delitos violentos y salvar la vida de los niños”.
Sobre la directiva de Trump: “El presidente Trump nos dio una directiva muy clara: hacer a Estados Unidos seguro de nuevo. Eso incluye volver a lo básico: luchar contra los delitos violentos. Eso es lo fundamental: sacar a los malos de las calles —los ladrones de bancos, los asaltantes armados, los asesinos, los criminales violentos, las pandillas que traen todas estas drogas a nuestro país— y también erradicar las drogas de nuestro país”, 23 de abril de 2025.
Los fiscales generales usualmente no tienen sus propios eslóganes para los medios, pero Bondi también es diferente en este sentido. Ella ha desplegado su propia versión del lema de Trump, “Hacer a Estados Unidos Grande de Nuevo” (Make America Great Again), en apariciones públicas durante todo el año como eslogan político y vehículo de comunicación: “Hacer a Estados Unidos Seguro de Nuevo”, naturalmente.
La disciplina comunicativa de Bondi quedó plenamente demostrada en marzo, después de que el gobierno de Trump deportara sumariamente a cientos de hombres a la infame prisión CECOT de El Salvador, como parte de un acuerdo sin precedentes en el que el gobierno estadounidense pagó al gobierno salvadoreño millones de dólares para que los acogiera.
261 razones: “Hay 261 razones por las que los estadounidenses están más seguros esta noche”, 18 de marzo de 2025; “Hay 261 razones por las que los estadounidenses están más seguros ahora”, 19 de marzo de 2025; “261 personas en total subieron a ese avión, y eso significa 261 razones por las que los estadounidenses están más seguros esta noche”, 27 de marzo de 2025; “Cuando ese primer avión salió y aterrizó en El Salvador, hubo 261 razones por las que los estadounidenses estaban más seguros”, 6 de abril de 2025; “Los 261 de ese primer vuelo son 261 razones por las que nuestro país es más seguro”, 9 de abril de 2025.
Bondi describió la operación como un éxito inequívoco, pero el gobierno finalmente admitió que había enviado errónea e ilegalmente al menos a una persona allí (Kilmar Abrego García). Los detenidos también han dicho que fueron sometidos a tortura psicológica en CECOT, así como a abuso físico y sexual, condiciones de confinamiento que claramente serían ilegales en los centros de detención de EE.UU.
El argumento legal de este gobierno para apoyar dicho esfuerzo —arraigado en una ley de poderes de guerra del siglo XVIII conocida como la Ley de Enemigos Extranjeros— también tiene profundas fallas, y por ello ha sido rechazado por jueces de todo el país. Se espera que la Suprema Corte, cuya supermayoría conservadora de 6-3 le ha otorgado a Trump una serie de victorias durante todo el año, resuelva la cuestión en algún momento.
La disciplina comunicativa de Bondi quedó plenamente demostrada en marzo, después de que el gobierno de Trump deportara sumariamente a cientos de hombres a la infame prisión CECOT de El Salvador.
Mientras tanto, aunque Bondi suele alardear del trabajo del gobierno en materia de control de drogas y armas, los datos muestran una historia muy distinta. Según las cifras recopiladas por la Universidad de Syracuse, el número de remisiones para casos federales por delitos relacionados con armas y drogas ha disminuido significativamente en los últimos meses, probablemente debido a que la administración ha movido los recursos federales destinados a la seguridad pública hacia el control de la inmigración. Un reciente informe de Reuters también encontró que el número de casos federales por delitos relacionados con drogas ha “caído al nivel más bajo en décadas este año”.
Aunque Bondi suele alardear del trabajo del gobierno en materia de control de drogas y armas, los datos muestran una historia muy distinta.
El Departamento de Justicia también está procesando aún menos casos de fraude administrativo y financiero que durante el primer mandato de Trump. Las investigaciones sobre explotación infantil también se están viendo afectadas negativamente.
De hecho, el enfoque retórico de Bondi en un conjunto limitado de delitos federales ha oscurecido un cambio significativo —y deliberado— en el trabajo del Departamento de Justicia bajo Trump.
Desde que Trump regresó al cargo, el Departamento de Justicia, entre otras cosas, ha disuelto un grupo de trabajo dedicado a operaciones de influencia electoral extranjera y, bajo Bondi, el gobierno ha reducido significativamente el número de fiscales y agentes del FBI que trabajan en casos de corrupción pública.
A lo largo de sus declaraciones públicas, Bondi generalmente ha evitado hablar de estas y otras funciones cruciales de las fuerzas de seguridad federales. No ha abordado de manera significativa el ciberespionaje, las operaciones extranjeras de influencia electoral, el fraude financiero o la corrupción política, delitos que no son violentos pero que, no obstante, son altamente relevantes y podrían tener repercusiones considerables en la seguridad nacional si no se controlan.
No ha abordado de manera significativa el ciberespionaje, las operaciones extranjeras de influencia electoral, el fraude financiero o la corrupción política, delitos que no son violentos pero que, no obstante, son altamente relevantes.
El presupuesto del Departamento de Justicia propuesto por el gobierno de Trump refleja este enfoque más limitado —y arriesgado— con respecto a las fuerzas de seguridad pública. El gobierno ha propuesto una reducción de 2,5 mil millones de dólares al presupuesto del departamento (una disminución de aproximadamente 7 por ciento) que resultaría en una pérdida de más de cinco mil puestos en todo el departamento.
Bondi ha defendido esta reducción en comparecencias ante el Congreso. “Por supuesto, siempre puedes hacer más con más”, ha dicho, “pero nosotros estamos haciendo más con menos”.
Como cualquiera que haya gastado dinero puede atestiguar, esto es difícil de creer. De hecho, el Departamento de Justicia Trump-Bondi está haciendo menos con menos.
UNA PARTIDISTA DECLARADA
En junio, cuando los manifestantes en Los Ángeles salieron a las calles para oponerse al despliegue sin precedentes de la Guardia Nacional por parte del gobierno de Trump, Bondi ofreció una dura advertencia en uno de sus foros preferidos: una intervención en el programa de Sean Hannity filmada afuera de la Casa Blanca. “Parece un país del tercer mundo, y no lo es”, dijo ella. “Es Estados Unidos de América. No lo estamos tolerando. Donald Trump no lo va a tolerar.”
Este tipo de comentarios hiperbólicos y políticamente cargados son habituales en Bondi, quien ha utilizado su puesto como fiscal general para participar en frecuentes peleas partidistas, criticar a la administración demócrata anterior y atacar a los jueces —muchas veces recurriendo a afirmaciones muy tendenciosas, inequívocamente falsas o abiertamente ridículas—.
Comentarios hiperbólicos y políticamente cargados son habituales en Bondi, quien ha utilizado su puesto como fiscal general para participar en frecuentes peleas partidistas, criticar a la administración demócrata anterior y atacar a los jueces.
Al inicio de su gestión, por ejemplo, Bondi repitió en varias ocasiones que lo peor que había encontrado al ingresar al Departamento de Justicia eran fotos del expresidente Joe Biden y la exvicepresidenta Kamala Harris colgadas en una pared. Esto parecería sugerir que, en realidad, las cosas no estaban tan mal —y quizá que el propio equipo de transición de Trump en el Departamento de Justicia no había hecho bien su trabajo al cambiar los retratos presidenciales—, pero según Bondi, esas fotos reflejaban algún tipo de operación del deep State (“Estado profundo”) y una podredumbre persistente en el departamento.
Desde entonces, Bondi ha sugerido con ligereza que hubo un fraude criminal “masivo” en el gasto federal bajo el gobierno de Biden, aunque no ha surgido nada por el estilo de ninguna forma fiable. También ha insinuado que el gobierno anterior consintió a los ataques contra policías, a pesar de que el propio Trump indultó a cientos de personas que agredieron a agentes de seguridad pública durante el violento asedio al Capitolio el 6 de enero del 2021.
Bondi abraza rutinariamente los guiones políticos republicanos al afirmar que sus predecesores demócratas dejaron deliberadamente que ingresaran armas, drogas, pandillas e inmigrantes ilegales al país. “En realidad era anarquía”, ha dicho.
Bondi abraza rutinariamente los guiones políticos republicanos al afirmar que sus predecesores demócratas dejaron deliberadamente que ingresaran armas, drogas, pandillas e inmigrantes ilegales al país.
SOBRE EL DEEP STATE
“El Estado profundo es muy real. Creo que todos ustedes en esta sala lo saben… Tres semanas ya de estar en el cargo, entré a mi oficina y encontré enormes fotografías impresas en papel brillante de 20 x 20 pulgadas de Joe Biden, Merrick Garland y Kamala Harris todavía colgadas en la pared”, 20 de febrero de 2025.
Sobre el fraude: “Hay una razón por la que no quieren que sepamos a dónde se ha estado yendo todo este dinero. Es masivo. El fraude es masivo. Creo que los delitos asociados a ello que vamos a descubrir no tienen precedentes”, 4 de marzo de 2025.
Sobre la cooperación de las fuerzas de seguridad pública: “Hemos tenido al FBI, la DEA, la ATF, los Marshals, procuradores federales trabajando con Seguridad Nacional y con todos sus grandes agentes y funcionarios penitenciarios en Virginia. Esto es algo que el gobierno anterior no hizo. Nuestras fronteras estaban abiertas de par en par. Estos pandilleros violentos, estos traficantes de personas, estaban entrando a nuestro país”, 21 de mayo de 2025.
Sobre el ejercicio penal: “De hecho, reinaba el caos. Nadie perseguía a los delincuentes. Los agentes de seguridad pública sentían que no tenían a nadie que los respaldara porque no lo tenían. Los criminales violentos no eran procesados, y ahora lo son. Creo que es revitalizante para el país. Tenemos mucho trabajo por hacer”, 14 de junio de 2025.
Sobre el crimen violento: “Los criminales violentos en nuestro país son la prioridad ahora… [El Tren de Aragua es] una de las organizaciones criminales más violentas del mundo. Y el gobierno de Biden los dejó entrar como si nada a nuestro país durante los últimos cuatro años”, 27 de junio de 2025.
“[El Tren de Aragua es] una de las organizaciones criminales más violentas del mundo. Y el gobierno de Biden los dejó entrar como si nada a nuestro país”.
Sobre la vigilancia policial: “El gobierno anterior pasó años atacando a la policía: demandas políticas e investigaciones infundadas. Ya no más. Le estamos poniendo fin a eso”, 14 de julio de 2025.
Sobre el apoyo a la policía: “Hoy es muy difícil reclutar y retener agentes de seguridad pública. Es un desafío que enfrentamos debido a la retórica antipolicial. Con Donald Trump eso se terminó, por cierto… Donald Trump y todo nuestro gobierno no van a permitir nunca ataques contra nuestros policías”, 14 de julio de 2025.
Sobre las fronteras: “Nuestras fronteras estaban abiertas de par en par, y entraban armas, drogas, pandillas —organizaciones terroristas— a todas las ciudades de nuestro país”, 4 de septiembre de 2025.
Sobre el tráfico ilegal de personas: “Ver la cantidad de tráfico de personas que continúa y la explotación infantil —y la cantidad de drogas que fluyeron libremente a nuestro país durante cuatro años— ha sido realmente espantoso”, 4 de septiembre de 2025.
Sobre proteger a los policías: “Si agredes a un oficial de seguridad pública, vamos a ir por ti. El presidente Trump tiene cero tolerancia para eso. Todos la tenemos. Vamos a perseguirte. Ha habido un aumento de casos. Durante los últimos cuatro años, nadie fue procesado por estos delitos”, 16 de septiembre de 2025.
“Si agredes a un oficial de seguridad pública, vamos a ir por ti. El presidente Trump tiene cero tolerancia para eso. Todos la tenemos. Vamos a perseguirte”.
Bondi ha adoptado ese mismo enfoque combativo al dirigirse a los demócratas en el Congreso, a veces respondiendo a preocupaciones y críticas sustantivas con virulencia y comentarios sin relación alguna.
En junio, el congresista Joe Morelle (demócrata por Nueva York) le preguntó a Bondi si los indultos del 6 de enero de Trump deberían cubrir delitos no relacionados. “Bueno, no sé si te refieres a que Joe Biden indultara a su hijo después de haber dicho que no lo haría”, replicó. Mientras Morelle continuaba presionándola sobre los indultos de Trump, Bondi preguntó, “¿Te refieres a los que se hicieron con la máquina automática de firmar?”.
Más tarde, en esa misma audiencia, la congresista Madeline Dean (demócrata por Pensilvania) le preguntó a Bondi sobre la falta de investigación de casos de corrupción por parte del Departamento de Justicia. Bondi respondió a la defensiva. “¿Quieres hablar de incompetencia?”, dijo en algún punto. “Tú eres quien que dijo que Joe Biden en PBS era competente”.
Bondi mantuvo una actitud similar con los demócratas en la otra cámara. Cuando el senador Jack Reed (demócrata por Rhode Island) le preguntó a Bondi qué estaba haciendo el Departamento de Justicia para detener el flujo de armas estadounidenses a México, el resultado fue una respuesta divagante y vacía que culminó en un ataque contra Biden. Y cuando el senador Jeff Merkley (demócrata por Oregon) le preguntó sobre la posibilidad de corrupción en una cena de Trump con compradores de su moneda meme, Bondi planteó un punto irrelevante sobre un narcotraficante en Oregon y procedió a atacar airadamente a Merkley y su “estado liberal”.
Los demócratas no son los únicos blancos de la ira de Bondi. A menudo ha atacado a los jueces que han fallado en contra del Departamento de Justicia durante su gestión, utilizando un lenguaje incendiario y partidista que reproduce casi al pie de la letra el lenguaje proveniente de la Casa Blanca y los republicanos en el Congreso.
Los demócratas no son los únicos blancos de la ira de Bondi. A menudo ha atacado a los jueces que han fallado en contra del Departamento de Justicia durante su gestión, utilizando un lenguaje incendiario y partidista.
Aunque esos ataques fueran justificados —y no lo son—, carecen de sentido práctico. Los abogados suelen evitar criticar públicamente a los jueces, porque hacerlo puede ganarse su enemistad y la de sus colegas.
Eso no parece importarle a Bondi, cuyo propósito evidente al lanzar estos ataques es complacer a Trump, agitar a sus seguidores y deslindar de culpa al Departamento por sus derrotas en los tribunales inferiores.
Sobre la defensa de la inmigración en los Tribunales: “La pregunta debería ser por qué un juez intenta proteger a los terroristas que han invadido nuestro país en lugar de a los ciudadanos estadounidenses”, 19 de marzo de 2025.
Sobre la imparcialidad judicial: “Muchos jueces tienen que ser destituidos, incluida la jueza [Beryl] Howell, la jueza [Ana] Reyes, el juez [James] Boasberg. Obviamente, estos jueces no pueden ser imparciales; no pueden ser objetivos. Son jueces de distrito que intentan controlar todo nuestro país y obstruir la agenda de Donald Trump”, 27 de marzo de 2025.
Sobre el control: “Estos jueces de distrito liberales pensaron que podían controlar toda la política de nuestro país —la política de Donald Trump— destinadas a mantener a salvo a Estados Unidos. No pueden hacerlo”, 8 de abril de 2025.
“Estos jueces de distrito liberales pensaron que podían controlar toda la política de nuestro país —la política de Donald Trump— destinadas a mantener a salvo a Estados Unidos. No pueden hacerlo”.
Sobre las sentencias de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos —Después del fallo de la Suprema Corte que limita las órdenes judiciales a nivel nacional—: “Los estadounidenses finalmente están obteniendo lo que votaron. Nunca más tendremos jueces rebeldes que anulen las políticas del presidente Trump en todo el país… Han vetado todo el poder del presidente Trump, y no pueden hacer eso”, 27 de junio de 2025.
Los instintos políticos de Bondi, su alta visibilidad y su franqueza también la han metido en problemas políticos. Durante su entrevista con Katie Miller tras el asesinato de Kirk, por ejemplo, advirtió sobre una represión contra el “discurso de odio” que resultó excesiva incluso para algunos conservadores. En ese momento, la Casa Blanca sostenía básicamente que toda la izquierda política era de alguna manera responsable de la muerte de Kirk, y Bondi dio a esa idea cierto peso judicial.
La Casa Blanca sostenía básicamente que toda la izquierda política era de alguna manera responsable de la muerte de Kirk, y Bondi dio a esa idea cierto peso judicial.
En el podcast de Katie Miller, el 15 de septiembre del 2025, tuvo lugar el siguiente diálogo:
Bondi: “Hay libertad de expresión, y luego está el discurso de odio. Y no hay lugar [para el discurso de odio], especialmente ahora, especialmente después de lo que le sucedió a Charlie en nuestra sociedad”.
Miller: “¿Cree que habrá más agentes de seguridad pública persiguiendo a estos grupos que incurren en discurso de odio y arrestando a personas, para mostrarles que hacer algo es mejor que no hacer nada?”.
Bondi: “Sin duda iremos tras de ti si incurres en un discurso de odio contra alguien. Y eso aplica a todo el espectro político”.
Bondi: “Ya esta mañana le escribí a Harmeet Dhillon [la jefa de la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia] sobre una sucursal de Office Depot que se negó a imprimir carteles de Charlie para una vigilia. No pueden hacer eso en el mundo en el que vivimos. No pueden. Y vas a tener que rendir cuentas, y te vamos a avergonzar públicamente también”.
Miller: “Vi que Office Depot dijo que despidieron a una de las tres personas que trabajaban allí. Creo que deberían haber despedido a las tres”.
Bondi: “De acuerdo”.
Miller: “Y deberíamos investigar”.
Bondi: “De acuerdo”.
Miller: “a Office Depot”.
Bondi enfrentó una ola de críticas por haber sugerido una grave infracción a la libertad de expresión, incluso entre la propia derecha. Más tarde intentó matizar sus comentarios en una publicación en redes sociales, pero el resultado fue una papilla legal y conceptual que confundía el “discurso de odio” con el doxing en línea y las amenazas reales de violencia.
Bondi enfrentó una ola de críticas por haber sugerido una grave infracción a la libertad de expresión, incluso entre la propia derecha.
También fue otra aparición pública abiertamente partidista de la fiscal general. “Durante demasiado tiempo”, escribió Bondi, “hemos visto a la izquierda radical normalizar las amenazas, pedir el asesinato de figuras públicas y alentar la violencia política”. Luego, advirtió al público que “no se puede hacer doxing a una familia conservadora y pensar que será minimizado como ‘libertad de expresión’” y añadió que “esta retórica violenta está diseñada para silenciar a otros e impedir que expresen sus ideales conservadores”.
TROPIEZOS CON LOS “ARCHIVOS EPSTEIN”
Los comentarios de Bondi tras la muerte de Kirk no fueron la primera vez que sus habituales incursiones en los medios conservadores —y su evidente entusiasmo por apoyar públicamente la agenda política de la Casa Blanca— le causaron problemas.
En febrero, cuando se le preguntó a Bondi durante una entrevista con Fox News si el Departamento de Justicia publicaría “la lista de clientes de Jeffrey Epstein”, respondió —en una declaración que se ha vuelto célebre— “Ahora mismo la tengo sobre mi escritorio para revisarla”. Días después, en un evento de la Casa Blanca para influencers de MAGA, Bondi distribuyó carpetas desclasificadas que contenían documentos relacionados con el caso Epstein, pero había poca información nueva en ellas, lo que solo irritó más a la derecha.
Bondi distribuyó carpetas desclasificadas que contenían documentos relacionados con el caso Epstein, pero había poca información nueva en ellas, lo que solo irritó más a la derecha.
Desde entonces, Bondi ha sostenido que sus comentarios fueron malinterpretados, pero contribuyeron a una de las mayores debacles políticas de su gestión hasta la fecha, después de que el Departamento publicara en julio un memorando sin firma en conjunto con el FBI en el que se establecía que no existía una “lista de clientes” de Epstein ni pruebas de irregularidades en su muerte. Esto, a pesar de años de insinuaciones en sentido contrario por parte de Trump y sus aliados políticos, incluido el director del FBI, Kash Patel.
De hecho, antes de ese memorando, Bondi había concedido una serie de entrevistas a Fox News en las que avivó el interés por el caso Epstein, particularmente entre los conservadores, y sugirió que los funcionarios de carrera del Departamento de Justicia le estaban ocultando información sobre Epstein a ella y al público.
Basta decir que la temeraria afirmación de Bondi no se ha confirmado. La Casa Blanca y el Departamento de Justicia han luchado por frenar el interés público en el tema, y hay motivos para pensar que la controversia sobre Epstein ha causado un daño político real a Trump. Quizás para sorpresa de nadie, hemos constatado que desde que la saga de los “Archivos Epstein” estalló en detrimento de Trump, Bondi ha guardado silencio sobre el asunto.
ABRAZANDO LA NARRATIVA DE LA “INSTRUMENTALIZACIÓN”
Desde que asumió el cargo, Bondi ha denunciado reiteradamente lo que ella describe como la “instrumentalización” del Departamento de Justicia contra Trump durante la administración Biden.
En realidad, los casos federales contra Trump —uno resultante de su esfuerzo por anular las elecciones de 2020 y el otro de su decisión de llevarse documentos gubernamentales altamente confidenciales después de dejar la Casa Blanca en 2021— contaron con buen respaldo legal y fáctico. Eso no ha impedido que Bondi repita una y otra ve que el Departamento de Justicia persiguió injustamente a Trump, al mismo tiempo que promete que ese tipo de enjuiciamientos políticos no volverán a producirse bajo su gestión.
Bondi ha denunciado reiteradamente lo que ella describe como la “instrumentalización” del Departamento de Justicia contra Trump durante la administración Biden.
Sobre la Integridad del Departamento de Justicia: “Si soy confirmada, lucharé todos los días para restaurar la confianza y la integridad del Departamento de Justicia y de cada uno de sus componentes. El partidismo, la instrumentalización desaparecerán. Estados Unidos tendrá un solo sistema de justicia para todos”, 15 de enero de 2025.
Sobre la Justicia de dos niveles: “Bueno, es un sistema de justicia de dos niveles, Sean [Hannity], y ya no existirá más en nuestro país… Han atacado a Donald Trump desde el primer día. Lo sabemos; siempre lo hemos sabido. Eso se va a terminar. Volveremos a la función central de lo que se pretendía que hiciera nuestra policía: procesar a los delincuentes violentos y sacarlos de nuestras calles. La instrumentalización se acaba, y se acabó el día en que Donald Trump asumió el cargo. El pueblo estadounidense vio eso con toda claridad porque lo eligieron y le dieron una victoria aplastante”, 6 de febrero de 2025.
Sobre la instrumentalización: “Mira lo que le hicieron al presidente Trump. Mira la instrumentalización, y la instrumentalización se terminó”, 20 de febrero de 2025.
“La instrumentalización se acaba, y se acabó el día en que Donald Trump asumió el cargo. El pueblo estadounidense vio eso con toda claridad porque lo eligieron y le dieron una victoria aplastante”.
Sobre la misión del FBI: “Estas personas —los del FBI, por ejemplo— no fueron a entrenarse a Quantico para allanar Mar-a-Lago, y eso también se acabó. La instrumentalización se ha terminado. Quieren estar ahí afuera luchando contra el crimen violento. Quieren perseguir a los traficantes de metanfetamina, a los traficantes de fentanilo, encerrar a los cárteles y eso es lo que vamos a hacer, manteniendo también nuestras fronteras seguras”, 26 de febrero de 2025.
Sobre Trump y su familia: “Esa fue la máxima instrumentalización: lo que le hicieron al presidente Trump, lo que intentaron hacerle a su familia. Nunca más. La instrumentalización se ha terminado”, 22 de agosto de 2025.
Sobre el fin de la instrumentalización: “Es nuestra responsabilidad hacer lo correcto: procesar a los delincuentes dondequiera que estén y poner fin a la instrumentalización. Y eso es lo que estamos tratando de hacer”, 16 de septiembre de 2025.
Estos comentarios, por supuesto, son menos creíbles que nunca después de la imputación del exdirector del FBI James Comey, un caso que parece endeble en el mejor de los casos y que el mismo Trump promovió públicamente. El caso de Comey es el acontecimiento más significativo hasta la fecha en la gira de venganzas judiciales de Donald Trump, pero no será el último. La petición pública de Trump a Bondi para que procese a Comey, al senador Adam Schiff y a la fiscal general de Nueva York, Letitia James, fue sorprendente incluso en un momento en que el gobierno de Trump ha dejado claro que ya no respetará el muro que solía separar a la Casa Blanca y el Departamento de Justicia en el manejo de casos legales específicos.
El caso de Comey es el acontecimiento más significativo hasta la fecha en la gira de venganzas judiciales de Donald Trump, pero no será el último.
Particularmente en este tema, los comentarios públicos de Bondi este año han sido un reflejo muy poco fiable de la realidad. Puede que Bondi no lo admita, pero le guste o no, ahora dirige la instrumentalización del Departamento de Justicia por parte de Trump contra sus enemigos políticos.
Como buena soldado, la retórica de Bondi ha cambiado últimamente. En una aparición pública poco después de la acusación formal de Comey —una entrevista con Hannity en Fox News, naturalmente— presentó la actual campaña de represalias judiciales de Trump como una respuesta legítima a las fechorías de sus adversarios políticos.
“Ya seas un exdirector del FBI, ya seas un exjefe de una comunidad de inteligencia, ya seas un funcionario público estatal o local en funciones, ya seas un multimillonario que financia organizaciones para intentar mantener a Donald Trump fuera de la presidencia, todo está sobre la mesa”, dijo Bondi a Hannity. “Te vamos a investigar, y terminaremos con la instrumentalización”.
La lógica del mundo al revés fue notable, pero no sorprendente, de parte de Bondi, una fiscal general que, a lo largo de ocho largos meses, ha dejado muy claro que sus lealtades recaen ante todo en Trump y sus partidarios republicanos.
“Ya seas un exdirector del FBI, ya seas un exjefe de una comunidad de inteligencia, ya seas un funcionario público estatal o local en funciones, ya seas un multimillonario que financia organizaciones para intentar mantener a Donald Trump fuera de la presidencia, todo está sobre la mesa”.
*Ankush Khardori es columnista de POLITICO Magazine y ex fiscal federal del Departamento de Justicia. Su columna, Rules of Law, ofrece una mirada directa sobre los asuntos legales nacionales y las dimensiones políticas de la ley en un momento en que ambos están inextricablemente vinculados.
El texto original en inglés fue publicado el 7 de octubre de 2025 en POLITICO y puede consultarse en el siguiente enlace: https://www.politico.com/news/magazine/2025/10/07/pam-bondi-speeches-trump-justice-department-column-00589860



