En su discurso ante la Asamblea General de la ONU, el presidente Yamandú Orsi presentó a Uruguay como un país capaz de aportar en la mediación de conflictos internacionales, destacando la tradición de convivencia democrática y la fortaleza institucional. Orsi vinculó esta propuesta al papel que ha tenido el país en experiencias previas, como la participación de José Mujica en el proceso de paz en Colombia y los intentos de diálogo en Venezuela durante el gobierno de Tabaré Vázquez.
El asesor presidencial Álvaro Padrón señaló que Uruguay no solo cuenta con la voluntad política, sino con la “autoridad y práctica interna” necesarias para generar confianza como anfitrión de procesos de paz. Mencionó la guerra en Gaza como un escenario donde Montevideo podría ser plataforma de negociaciones, subrayando el “cuidado” diplomático en el uso de términos, diferenciando entre la posición del Ejecutivo y la del Frente Amplio.
El planteo de Orsi se produjo en paralelo a la aprobación de una resolución en la ONU a favor de la solución de dos Estados, que contó con el voto favorable de Uruguay. Padrón advirtió que la prioridad actual es impulsar un alto el fuego en Gaza y sumar más países al reconocimiento del Estado palestino.



