El otro motivo por el que MAGA está que arde con respecto a Irán
Kiera Butler*
El movimiento MAGA, como toda coalición gobernante, no es homogéneo. Existen en su seno diferencias políticas, ideológicas y hasta teológicas. Una de ellas es el lugar que ocupará el pueblo judío e Israel como nación en “el fin de los tiempos”. Aunque pareciera un debate menor, este cisma teológico lleva muchos años marcando las posturas de los evangélicos en torno al Estado de Israel, al grado de que los sionistas cristianos se han convertido en la base popular de apoyo más importante del mundo para la causa encabezada por Benjamín Netanyahu. Durante los recientes bombardeos de Estados Unidos a Irán esa diferencia se hizo manifiesta. Traducimos al castellano el texto que Kiera Butler escribió al respecto para Mother Jones, el medio de investigación independiente más longevo del país norteamericano.
Los nacionalistas cristianos están enfrentados respecto al rol de Israel en el “fin de los tiempos”.
Cuando el presidente Donald Trump anunció en Truth Social que Estados Unidos había bombardeado tres sitios en Irán, le habló a un universo MAGA dividido. Muchos de sus más fervientes partidarios —el excongresista de Florida, Matt Gaetz, por ejemplo, y la activista política de extrema derecha Laura Loomer— aplaudieron su decisión. Pero otros —incluyendo la figura mediática Tucker Carlson, la comentarista de extrema derecha Candace Owens y el ex asesor de Trump, Steve Bannon— se opusieron al bombardeo desde el principio. “Una campaña de bombardeo contra Irán desencadenará una guerra, y será una guerra de Estados Unidos”, advirtió Carlson en marzo a sus 16.4 millones de seguidores en X. “No dejen que los propagandistas les mientan”.
La disputa política parecía reducirse a una batalla entre aquellos que creen que Estados Unidos tiene una responsabilidad con sus aliados externos y otros que vieron la decisión de Trump como una traición a su promesa de campaña de “Estados Unidos Primero”.
Pero hay otra dinámica que impulsa la grieta cada vez más profunda dentro de los fieles de MAGA. Lo que subyace a la discrepancia sobre la intervención en Oriente Medio no es la geopolítica, sino un sustancial cisma teológico dentro de la comunidad de nacionalistas cristianos y sus creencias sobre el “fin de los tiempos” o el inminente fin del mundo.
En términos generales —aunque ciertamente hay excepciones— muchos de los más fervientes partidarios de la decisión de Trump de bombardear Irán se identifican como sionistas cristianos, un grupo que cree que Israel y el pueblo judío desempeñarán un papel clave para propiciar la segunda venida del Mesías. Como cristianos, están llamados a acelerar este escenario, afirma Matthew Taylor, investigador principal del Instituto de Estudios Islámicos, Cristianos y Judíos de Baltimore y autor de The Violent Take It by Force: The Christian Movement That Is Threatening Our Democracy. “La misión, por así decirlo, es hacer que los judíos regresen a Israel y se establezcan dentro de Israel”, dice. “Ahí se cumplen las condiciones previas, o una de las condiciones previas, para la segunda venida”.
…muchos de los más fervientes partidarios de la decisión de Trump de bombardear Irán se identifican como sionistas cristianos, un grupo que cree que Israel y el pueblo judío desempeñarán un papel clave para propiciar la segunda venida del Mesías. Como cristianos, están llamados a acelerar este escenario…
Durante su primer mandato, señaló Taylor, Trump estableció fuertes conexiones con figuras influyentes en la Nueva Reforma Apostólica, o NAR, por sus siglas en inglés, un movimiento cristiano carismático que enseña a sus seguidores a ejercer el “dominio” sobre todos los aspectos de la sociedad, incluido el gobierno. A lo largo de la última década, el sionismo cristiano se ha convertido en una parte importante de la teología de la NAR, tanto que durante el culto algunos de sus adeptos ahora usan mantos de oración judíos y tocan shofares, los instrumentos de cuerno de carnero que los antiguos israelitas usaban para llamar a las tropas a la batalla y que aún se emplean en algunas festividades judías. Este es un ejemplo de lo que Taylor llama filosemitismo: la idea de amar las costumbres y culturas judías. Sin embargo, dentro de la teología del fin de los tiempos, la obsesión de los sionistas cristianos con el judaísmo esconde un lado oscuro. Una vez que llegue el Mesías, muchos sionistas cristianos están convencidos de que los judíos se convertirán en masa al cristianismo; en muchas versiones, aquellos que no se conviertan perecerán. “Si realmente estudias el antisemitismo y el filosemitismo”, dice Taylor, “son en realidad dos caras de la misma moneda”.
Incluso antes de que cayeran las bombas, los sionistas cristianos estaban celebrando un posible ataque como ordenado por Dios. Uno de sus seguidores más prominentes y políticamente poderosos es el exgobernador de Arkansas, Mike Huckabee, quien actualmente se desempeña como embajador de Estados Unidos en Israel. En un podcast el año pasado, Huckabee se describía a sí mismo como un “sionista impenitente, sin remordimientos”, agregando que “realmente no hay tal cosa” como Palestina. Se refiere a Cisjordania exclusivamente por su nombre bíblico: “Judea y Samaria”. En la lista de sionistas cristianos más influyentes publicada por el Jerusalem Post, Huckabee ocupa el segundo lugar. Lo precede la excongresista de Minnesota, Michele Bachmann, quien recientemente ayudó a lanzar un instituto sobre Israel en la Universidad Regent, una universidad cristiana en Virginia Beach, Virginia.
El 17 de junio, cuatro días antes de que Estados Unidos bombardeara Irán, Huckabee le mandó un mensaje de texto a Trump, comparándolo con “Truman en 1945”, quien enfrentó la decisión existencial de bombardear Hiroshima y Nagasaki en Japón. “Dios te salvó la vida en Butler, Pensilvania, para que seas el presidente más trascendente en un siglo; quizá de todos los tiempos”, escribió Huckabee. “Creo que escucharás al cielo y esa voz es mucho más importante que la mía o la de CUALQUIERA”.
“Dios te salvó la vida en Butler, Pensilvania, para que seas el presidente más trascendente en un siglo; quizá de todos los tiempos”, escribió Huckabee. “Creo que escucharás al cielo y esa voz es mucho más importante que la mía o la de CUALQUIERA”.
Horas antes de que se conociera la noticia del bombardeo, Lance Wallnau, un influyente líder de la NAR de Texas con sólidos vínculos con la administración Trump (el año pasado, organizó un evento de campaña en Pensilvania para JD Vance), advirtió a sus 129 mil seguidores en X: “A Satanás le encantaría aplastar a Israel, humillar a los Estados Unidos, destruir la esperanza del presidente Trump en la recuperación de Estados Unidos y sumir al mundo en la guerra”. Pero luego los tranquilizó: “Eso no va a pasar. ¿Por qué? Hace unos momentos recordé nuevamente lo que el Señor me dijo sobre Donald Trump en 2015”. Explicó que había recibido un mensaje de Dios señalándole que Trump era un “Ciro contemporáneo”, en referencia al rey persa del Antiguo Testamento de quien Dios se valió para liberar a los judíos, su pueblo elegido. En un video publicado dos días después del bombardeo, Wallnau llegaba a la conclusión de que la profecía se estaba haciendo realidad. “Jesús está regresando y creo que todo esto forma parte del modo en que Él está preparando el escenario para su regreso”, afirmaba.
En su discurso poco después del bombardeo, Trump pareció hacer un guiño presidencial a la comunidad cristiana sionista, al decir: “Quiero agradecer, en particular, a Dios. ¡Solo quiero decir: Te amamos, Dios!”. En esas palabras, algunos evangélicos creyeron escuchar la confirmación de un lema habitual cristiano sionista: “Dios bendecirá a los que bendigan a Israel”. Eric Metaxas, locutor de radio evangélico que ha colaborado con Wallnau y estuvo presente en la manifestación previa al ataque del 6 de enero al Capitolio, tuiteó a sus 240 mil seguidores: “Trump obviamente se emocionó y lo decía en serio”, escribió. “Ningún presidente ha dicho nunca algo así. Una declaración pública de fe extraordinaria e histórica. Dios BENDECIRÁ a esta nación. Aleluya”.
Taylor señaló que otro líder de la NAR, el evangelista de Colorado Dutch Sheets, compartió un mensaje similar con sus 359 mil suscriptores de YouTube el lunes. “Estamos entrando en el tiempo”, dijo. “Millones de [iraníes] vendrán a Cristo. Ténganlo por seguro: Dios está involucrado en esta guerra”. Sheets, una figura clave en la campaña para anular las elecciones de 2020 y los eventos que condujeron al 6 de enero, ha sostenido durante mucho tiempo que Trump es un líder designado por Dios.
“Millones de [iraníes] vendrán a Cristo. Ténganlo por seguro: Dios está involucrado en esta guerra”. Sheets, una figura clave en la campaña para anular las elecciones de 2020 y los eventos que condujeron al 6 de enero, ha sostenido durante mucho tiempo que Trump es un líder designado por Dios.
The Heritage Foundation, el poderoso think tank de derecha que impulsó la hoja de ruta del Proyecto 2025 para un segundo mandato de Trump, también celebró los ataques a Irán. Una integrante del staff de Heritage particularmente elocuente sobre este tema es Victoria Coates, vicepresidenta del Instituto de Seguridad Nacional y Política Exterior de la fundación. Coates, cristiana, lidera el Proyecto Esther, la hoja de ruta de la fundación para aplastar al movimiento pro-Palestina en los Estados Unidos; el nombre es una referencia a la reina Esther, una heroína bíblica que salvó a los judíos en Persia de una matanza. Coates también es autora del libro The Battle for the Jewish State: How Israel ―And America― Can Win, publicado en 2024. En un comunicado que The Heritage Foundation publicó el día después del ataque, Coates argumentaba que, al bombardear Irán, Estados Unidos de hecho dio un paso decisivo en dirección a ponerle fin a los antiguos conflictos en el Medio Oriente. “Ahora que los sueños autodestructivos de Irán de tener poder militar nuclear han sido diezmados”, afirmó, “estamos más cerca de la paz”.
A diferencia de los sionistas cristianos, algunos cristianos del sector que critica la decisión de Trump de bombardear Irán creen que el Israel moderno tiene poco que ver con la Tierra Santa de la Biblia. De hecho, algunos sostienen que la iglesia cristiana es ahora la que desempeña el papel que alguna tuvo el propio Israel en la Antigüedad, explica Taylor, estudioso de la religión. Él describe la dinámica más bien como la absorción de judíos y gentiles cristianos en una sola unidad eclesiástica, que luego se convierte en “una especie de teología de reemplazo” en la cual el cristianismo sustituye al judaísmo y “lo reemplaza”.
Un grupo que rechaza enérgicamente la idea de que Israel y el pueblo judío son clave para la segunda venida de Cristo son los TheoBros, en su mayoría hombres millennials, extremadamente conectados a internet, que orgullosamente se llaman a sí mismos nacionalistas cristianos. Grandes admiradores de Trump, algunos de los comentarios de los TheoBros a raíz del bombardeo estadounidense se han deslizado hacia el terreno del antisemitismo. El día después de que Trump anunciara el bombardeo, Stephen Wolfe, autor del libro The Case for Christian Nationalism, publicado en 2022, tuiteó a sus 31 mil seguidores: “el 2% de la población exige el 100% de las guerras”, presuntamente una referencia indirecta al aproximadamente 2 por ciento de la población estadounidense que se identifica como judía. (Wolfe no respondió a una solicitud de comentarios de parte de Mother Jones).
El día después de que Trump anunciara el bombardeo, Stephen Wolfe, autor del libro The Case for Christian Nationalism, publicado en 2022, tuiteó a sus 31 mil seguidores: “el 2% de la población exige el 100% de las guerras”, presuntamente una referencia indirecta al aproximadamente 2 por ciento de la población estadounidense que se identifica como judía.
El mismo día, el pastor de Texas Joel Webbon, otro nacionalista cristiano TheoBro, intervino y tuiteó a sus 39 mil seguidores: “Los cristianos gentiles no son ciudadanos celestiales de segunda clase, y los judíos no son especiales”. En una emisión de su podcast el lunes, aclaró que su desdén por Israel no equivalía a un apoyo tácito a los musulmanes, empleando términos denigrantes cuando se refería a los seguidores de esa fe. “No soy admirador de los demonios de las arenas ni de la gente de las arena que los adora, y tampoco soy admirador de la sinagoga de Satanás”. Luego, en el mismo episodio, afirmaba: “Mi hijo no va a ir a la guerra a desangrarse y morir por mi país, con su bandera gay arcoíris, defendiendo el judaísmo y a un Israel que rechaza, odia y escupe a los cristianos, no señor”.
Uno de los más fuertes críticos de los ataques a Irán es la figura mediática de derecha y antiguo admirador de Trump, Tucker Carlson; y en este tema, se ha enfrentado dramáticamente con la comunidad sionista cristiana que ve a Israel y al judaísmo como lo mismo. Unos días antes del bombardeo, Carlson entrevistó al senador Ted Cruz (Republicano de Texas), un sionista cristiano que apoya firmemente la acción militar estadounidense en Irán. El intercambio fue un fiel reflejo de la división más amplia de MAGA. Cruz acusó a Carlson de tener una “obsesión con Israel”, a lo que Carlson respondió: “Ah, ¿ahora soy antisemita?”, y agregó: “Debería darte vergüenza equiparar a los judíos con Israel”.
Cruz estaba fuera de sí. “Dame otra razón, si no eres antisemita, ¿por qué la obsesión con Israel?”.
Carlson ve el conflicto de Medio Oriente principalmente como un embrollo geopolítico, no como una batalla espiritual por una tierra santa. Esta postura probablemente esté influenciada por el sector antiintervencionista “Estados Unidos Primero” con el que ha estado alineado durante mucho tiempo. Pero él también tiene fuertes lazos con el mundo TheoBro. A principios de este año, entrevistó a Andrew Isker, un podcaster y pastor que forma parte de un movimiento para construir una comunidad nacionalista cristiana en los Apalaches y tuitea regularmente sobre su deseo de que los judíos se conviertan al cristianismo. También respalda firmemente la idea de que los judíos ya no tienen ningún derecho particular sobre Israel.
“Hablas bastante sobre el Antiguo Pacto y esta idea de judíos y gentiles. ¿Todo eso ya quedó atrás, son uno solo ahora?”, Tucker le preguntó a Isker.
“Absolutamente”, respondió Isker. “En el Nuevo Testamento, Pablo lo deja claro: ‘no hay ni judío ni griego, ni esclavo ni libre’. En Cristo, somos un único y verdadero Israel. Las viejas líneas divisorias quedan abolidas”. Carlson se rió entre dientes. “Llegar a la conclusión opuesta te hace preguntarte: ¿realmente has leído la Biblia?”.
“En el Nuevo Testamento, Pablo lo deja claro: ‘no hay ni judío ni griego, ni esclavo ni libre’. En Cristo, somos un único y verdadero Israel. Las viejas líneas divisorias quedan abolidas”. Carlson se rió entre dientes. “Llegar a la conclusión opuesta te hace preguntarte: ¿realmente has leído la Biblia?”.
Una figura curiosa en las disputas religiosas internas de MAGA en torno a Irán es el secretario de Defensa Pete Hegseth. Si bien asiste actualmente a una iglesia afín a los TheoBro, en el pasado fue un devoto cristiano sionista. En 2018, cuando todavía era presentador de Fox News, dio un discurso en Jerusalén en una conferencia organizada por el periódico digital israelí de derecha, Israel National News. “Si pisas el terreno hoy, entiendes que no hay tal cosa como una solución de dos Estados como desenlace”, dijo. “Hay un solo Estado”.
En el mismo discurso, se refirió al regreso de la profetizada diáspora judía a Israel, el evento que los sionistas cristianos creen que anunciará la segunda venida del Mesías. “No hay ninguna razón por la cual el milagro del restablecimiento del Templo en el Monte del Templo no sea posible”, dijo. “No sé cómo sucedería. Ustedes no saben cómo sucedería. Pero sé que podría suceder”.
A pesar de las creencias de su iglesia actual, Hegseth parece aferrarse a sus raíces sionistas cristianas y a su lealtad a Trump. El miércoles 25 de junio, en una conferencia de prensa, el secretario de Defensa arremetió contra los medios por difundir reportes de inteligencia que indicaban que el programa nuclear de Irán no ha sido completamente destruido. Poco después, tuiteó: “Siempre defenderé el liderazgo de @POTUS, especialmente a nuestros talentosos y extraordinarios combatientes”.
Para Taylor, la división entre los sionistas cristianos y sus detractores, también cristianos, revela una verdad más profunda sobre los enfrentamientos teológicos dentro del movimiento MAGA. “Todos pueden ser más o menos pro-Trump y pro-MAGA, pero debajo de eso hay verdaderos desacuerdos teológicos e ideológicos, y especialmente en torno a los judíos y el judaísmo”, afirma. “La división ideológica, incluso entre los partidarios cristianos de Trump, es muy, muy real”.
“Todos pueden ser más o menos pro-Trump y pro-MAGA, pero debajo de eso hay verdaderos desacuerdos teológicos e ideológicos, y especialmente en torno a los judíos y el judaísmo”, afirma. “La división ideológica, incluso entre los partidarios cristianos de Trump, es muy, muy real”.
*Kiera Butler es periodista y corresponsal nacional de Mother Jones.
El texto original en inglés fue publicado el 27 de junio de 2025 en Mother Jones y puede consultarse en el siguiente enlace: https://www.motherjones.com/politics/2025/06/the-other-reason-maga-is-melting-down-over-iran/


