La operación militar estadounidense del 3 de enero, que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, dejó a Venezuela en un escenario político absolutamente novedoso: ni cambio de régimen ni continuidad. Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina en circunstancias extraordinarias, bajo una amenaza permanente que ya no es metáfora sino descripción precisa del cuadro …